En México, la protección del medio ambiente se ha convertido en una actividad de alto riesgo, incluso mortal. Según el informe más reciente del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), la violencia contra personas y colectivos ambientalistas sigue en aumento, siendo el Estado el principal agresor.
“La violencia no solo persiste, sino que se manifiesta de diversas formas en cada evento, lo que evidencia un contexto de riesgo constante. La continuidad de agresiones letales y las deficiencias en su registro reflejan la urgencia de fortalecer la protección a quienes defienden el medio ambiente en México”, advirtió el organismo.
El caso del guardián de las mariposas monarca permanece impune cuatro años después de su muerte
Homero Gómez González fue hallado sin vida, después de 16 días desaparecido. El caso del defensor de la mariposa monarca en México sigue impune, sumándose a la lista de 93 asesinatos de defensores de la tierra en los últimos tres años.
La duodécima edición del Informe sobre la situación de las personas y comunidades defensoras de los derechos humanos ambientales en México indica que, en el último año, se documentaron 10 muertes de defensores y activistas en los estados de Jalisco (3), Oaxaca (2), Guerrero (2), Morelos (1), Michoacán (1) y Puebla (1).
A pesar de que la cifra de casos mortales se mantiene por debajo de los 25 fallecimientos registrados en 2024, la organización advierte que “es probable que exista un subregistro en el número de homicidios”, ya que el informe se basa en datos proporcionados por los propios colectivos o familiares de las víctimas, quienes han mostrado resistencia a denunciar ciertas agresiones por miedo a represalias.
Aumento de la violencia contra defensores del medio ambiente
El CEMDA señala que los escenarios de violencia contra quienes defienden el medio ambiente y el territorio han mostrado un incremento significativo. En 2025 se registraron 135 eventos de agresión —definidos como periodos en los que ocurren una o más agresiones contra una o varias víctimas— y 314 agresiones específicas, es decir, ataques concretos. Estas cifras superan las 94 situaciones de agresión y las 236 agresiones específicas reportadas en 2024.
De este modo, 2025 se posicionó como el segundo año con mayor número de eventos de agresión en la última década, solo superado por los 197 registrados en 2022. En términos geográficos, la mayor concentración de estos eventos se ubicó en la Ciudad de México, con 39 casos; Puebla, con 20; y Oaxaca, con 17. Juntas, estas entidades concentraron el 56.2% del total nacional.
Crecimiento de agresiones hacia mujeres y organizaciones civiles
Las personas de comunidades originarias siguen siendo el grupo más vulnerable, representando el 11.3% del total de las víctimas. Les siguen los defensores independientes (3.3%), abogados (2.6%) y académicos (2%). El