Conflicto por la paralización de las obras
El conflicto por la paralización de las obras de la avenida de Portugal ha escalado a un enfrentamiento directo que podría terminar en los tribunales. Tras el anuncio del alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, sobre la reanudación de los trabajos a través de un contrato de emergencia adjudicado a la empresa Misturas, vinculada a la constructora Extraco, la adjudicataria original, Opain, presentó un escrito de alegaciones solicitando la impugnación por “nulidad radical” del decreto municipal.
En la mañana del viernes, el Concello comunicó que técnicos de Misturas iniciarían mediciones topográficas en la zona para llevar a cabo las labores “necesarias para garantizar la seguridad del vial”. Este aspecto técnico es crucial, ya que al tratarse de una obra de emergencia, la ley restringe la ejecución de mejoras estéticas, limitando las acciones a garantizar la salubridad y prevenir peligros inminentes. El gobierno local ha reconocido esta limitación, indicando que el objetivo es que la calle quede “completamente operativa desde el punto de vista de la seguridad”, lo que implica parches y cierres de zanjas, sin completar el proyecto original de humanización.
Alegaciones de Opain y respuesta del Concello
El decreto municipal establecía el próximo lunes, 20 de abril, como la fecha en la que se haría efectiva la suspensión definitiva de la obra a Opain y el inicio formal de los trabajos por parte de Misturas. Sin embargo, la representación legal de Opain afirma tener “pruebas fehacientes” de que el personal de la nueva empresa ingresó en la zona de trabajo el viernes, tres días antes de la fecha estipulada por el alcalde. Ante esta situación, Opain solicitó la “inmediata paralización de la intervención de la empresa ajena”, calificando su entrada de “actuación materialmente ilegal”.
La constructora argumenta que no se ha completado el expediente de resolución de los contratos que le fueron adjudicados. Opain sostiene que dichos contratos siguen “actualmente en vigor, sin que hasta la fecha se formalizase su resolución formal ni la liquidación de los mismos”, tal como exige la Ley de Contratos del Sector Público. Además, denuncian que no se les ha comunicado el expediente de emergencia que justificaría esta maniobra. Ante esta insólita situación de solapamiento en la calle, Opain ha advertido que no se hace responsable de “los daños que la situación actual pueda generar para las personas y bienes”. En su escrito, trasladan que el “exclusivamente responsable” de cualquier incidente será el Concello.

