Retorno a los ensayos tras el éxito en Medinaceli
La Orquesta de Grado Profesional del Conservatorio de Ourense ha reanudado sus ensayos tras obtener el segundo premio en el I Concurso Nacional de Orquestas Profesionales de Conservatorios. La experiencia vivida en el Palacio Ducal de Medinaceli, en Soria, ha marcado un hito para esta formación, que está bajo la dirección de Raquel Carrera.
Para la directora, este certamen ha sido una herramienta clave de motivación, ya que “hoy en día es muy difícil que los jóvenes se interesen por una disciplina como la música clásica. Quería motivarlos para que tuvieran un objetivo por el cual esforzarse un poco más y dedicarse a estudiar. Es cierto que contamos con un alumnado bastante bueno y disciplinado, pero no dejan de ser niños y adolescentes”.
El esfuerzo y la recompensa en la música
El desafío implicó horas de trabajo individual y colectivo para interpretar la última sinfonía de Haydn y una pieza de Emily Mayer. Sin embargo, el esfuerzo adicional tuvo su recompensa. Guillerme Mioño destaca que “el esfuerzo extra que supuso asistir a clases adicionales fue recompensado”, añadiendo que el violín le proporciona tranquilidad frente al estrés. Por su parte, Álvaro Santos, quien toca viola y violonchelo, recuerda que, aunque entró obligado al Conservatorio, hoy la música es su pasión y afirma: “Decidí seguir estudiando y practicando los dos instrumentos”.
El éxito en Soria también ha servido para estrechar vínculos y romper prejuicios. Martín González reflexiona sobre el valor de la música clásica: “Ahora la gente cree que es aburrida, pero no es así. Esta experiencia fue muy bonita porque tocas con tus amigos”. Finalmente, Anna Merzlyakova subraya el papel del instrumento como refugio: “En momentos difíciles, el violín es un apoyo muy importante. A veces sientes que la vida se te escapa de las manos, pero el violín sigue ahí”. La orquesta ha vuelto a los ensayos con la satisfacción de haber superado la presión del jurado y la alegría de un triunfo compartido.

