En los últimos días, las playas y zonas rocosas de las Islas Cíes, Isla de Ons, Isla de Sálvora y, ocasionalmente, Isla de Cortegada han sido testigos de un fenómeno inusual: la llegada masiva de miles de cangrejos patudos (Polybius henslowii), arrastrados por la marea hasta la orilla. Este evento ha sorprendido tanto a los vecinos como a los visitantes de la zona.
El Parque Nacional das Illas Atlánticas ha compartido imágenes de esta situación, atribuyéndola a una combinación de factores naturales y climáticos. La llegada de estos cangrejos ha suscitado el interés de expertos y biólogos, quienes analizan las causas detrás de este fenómeno.
Causas del fenómeno
Entre las principales causas, los especialistas destacan el aumento de las temperaturas y la prevalencia de vientos del norte durante la primavera y el verano. Estos factores, combinados con la naturaleza de los cangrejos patudos, que son nadadores pero muy ligeros y frágiles, facilitan que sean arrastrados hacia la costa. Este fenómeno no solo es un espectáculo visual, sino que también plantea preguntas sobre el impacto del cambio climático en la fauna marina.
Conocidos popularmente en Galicia como patexo, pateiro, patelo o patulate, según la región, estos cangrejos desempeñan un papel crucial en la cadena trófica. Su valor ecológico es “incalculable”, ya que sirven de alimento a diversas especies de peces, como sargos o lubinas, así como a aves marinas, especialmente durante la época de reproducción.
Relación con el ser humano
La interacción entre los cangrejos patudos y los seres humanos ha evolucionado a lo largo del tiempo. Antiguamente, estos crustáceos eran recolectados en grandes cantidades para ser utilizados como abono natural en la agricultura. Sin embargo, en la actualidad, su principal uso ha cambiado hacia ser cebo en la pesca, tanto en prácticas deportivas como profesionales. Esta transformación en su aprovechamiento refleja no solo cambios en las costumbres, sino también en la percepción del valor de esta especie en el ecosistema.
A medida que se continúan observando estos fenómenos, es fundamental que tanto la comunidad científica como la sociedad en general tomen conciencia de la importancia de preservar el equilibrio ecológico en las zonas costeras. La llegada de los cangrejos patudos no solo es un recordatorio de la fragilidad de los ecosistemas marinos, sino también de la necesidad de adoptar prácticas sostenibles que protejan la biodiversidad de nuestras costas.

