
La situación se originó en la parroquia de Insua, donde un total de 19 novillas escaparon de una explotación ganadera situada en Vilar. Aunque siete fueron recuperadas en las primeras horas, las otras doce se precipitaron hacia una zona abrupta próxima a Ponte Mourulle, caracterizada por pendientes de hasta el 80% y caídas verticales de gran altura.
Las circunstancias de la huida aún no están claras, aunque una de las hipótesis apunta a que la presencia de un animal salvaje pudo haber provocado el pánico en el ganado.
Un rescate al límite con la ayuda de vecinos
Durante la jornada del jueves se lograron salvar dos de las novillas en una operación especialmente compleja. Una de ellas fue izada con cuerdas gracias a la colaboración de vecinos, que posteriormente utilizaron un cabestrante para completar el rescate.
El segundo animal se encontraba en una zona aún más complicada. Para sacarlo, fue necesario sedarlo y trasladarlo a través del río en un pantalán improvisado hasta la zona del Club Náutico de Ponte Mourulle. Llegó herido y exhausto, pero con vida.
Una baja confirmada y nueve animales atrapados
El balance hasta el momento deja una novilla fallecida, mientras que otras nueve continúan atrapadas en el terreno escarpado, algunas de ellas con heridas. Las dificultades de acceso están ralentizando las labores de rescate, pese a que los equipos han logrado localizar a los animales.
Desde el Ayuntamiento de Taboada destacan la complejidad del entorno, donde la combinación de desniveles extremos y terreno irregular hace prácticamente imposible la evacuación por medios convencionales.
Refuerzo aéreo para intentar salvarlas
Ante la dificultad de las labores terrestres, el operativo prevé incorporar helicópteros para intentar sacar a las novillas por aire. Esta será la siguiente fase de un rescate que está movilizando a Protección Civil, Guardia Civil, servicios veterinarios de la Xunta y numerosos voluntarios.
El dispositivo continúa activo con la esperanza de lograr salvar al mayor número de animales en las próximas horas, en una intervención que pone de relieve los riesgos que afronta la ganadería en entornos rurales de Galicia.
