septiembre 16, 2026

El lado oculto del posparto: la urgente necesidad de abordar la salud mental materna en América Latina

Daniela Piñate dedica sus días a escuchar a mujeres que enfrentan desafíos emocionales durante el embarazo o el posparto. Muchas de ellas comparten sentimientos de culpa, tristeza, ansiedad y miedo, mientras que otras apenas logran identificar los cambios que experimentan. A través de su proyecto Madre Terapia, Daniela, originaria de Venezuela y actualmente radicada en México, ofrece apoyo, información y orientación a aquellas que necesitan atención especializada, conectándolas con profesionales de la salud mental.

Su historia personal es un testimonio poderoso de esta experiencia. Hace ocho años, Daniela vivía en Ecuador y acababa de dar a luz a su primera hija. A pesar de que su embarazo había sido esperado y soñado, tras el parto comenzó a experimentar una serie de cambios que la llevaron a sentirse distante de la alegría que solía caracterizarla. «Me fui convirtiendo en un zombie», recuerda. Aun así, continuaba cuidando de su bebé, aunque sentía que no podía conectar emocionalmente con ella.

La situación se tornó crítica cuando su hija requirió cuidados intensivos, y un neonatólogo notó que Daniela parecía actuar de manera automática, sin mostrar emociones. Fue entonces cuando se le mencionó la posibilidad de una depresión posparto. Una noche, mientras su hija seguía hospitalizada, Daniela tuvo un momento de crisis, llegando a pensar que su familia estaría mejor sin ella. Este episodio culminó en un intento de suicidio, lo que llevó a buscar ayuda profesional, recibir tratamiento y ser hospitalizada.

Riesgos en la Maternidad

Laura Jiménez Aquino, médica especializada en psiquiatría perinatal, explica que las mujeres enfrentan un mayor riesgo de desarrollar trastornos mentales en tres etapas clave de sus vidas, siendo el embarazo y el posparto una de ellas. La Organización Mundial de la Salud estima que una de cada cinco mujeres experimenta algún trastorno de salud mental durante el embarazo o el primer año tras el parto. Sin embargo, este tema sigue siendo complicado de diagnosticar, lo que dificulta conocer la magnitud del problema.

Jiménez Aquino señala que en México, aproximadamente tres de cada diez mujeres desarrollan un trastorno mental perinatal, y un alarmante 75% no recibe diagnóstico ni tratamiento. A pesar de que la depresión es la más discutida, los trastornos de ansiedad son más comunes y frecuentemente se normalizan. La dificultad para reconocer estos problemas radica en que los síntomas pueden confundirse con los cambios hormonales, sumados a la presión social que espera que las nuevas madres se sientan felices y agradecidas.

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La Experiencia de Jennifer

Jennifer, una madre de 33 años en Ciudad de México, experimentó un fuerte contraste entre su hermoso embarazo y la dura realidad del posparto. Tras dar a luz, se enfrentó a la falta de sueño y a la abrupta interrupción de su trabajo. A medida que pasaban los días, comenzó a sufrir crisis de ansiedad y ataques de pánico. Ella misma se sentía triste al amamantar, lo que llevó a su asesora de lactancia a sugerir la posibilidad de D-MER, un trastorno que provoca malestar emocional durante la lactancia. A pesar de acudir a varios médicos, aún no ha recibido un diagnóstico claro.

La falta de comprensión de su situación se intensificó con la respuesta de su familia, que minimizaba sus sentimientos al afirmar que «así les pasa a todas». Sin embargo, sus amigas le ofrecieron un espacio seguro para compartir sus experiencias, lo que le brindó alivio. Alejandra Buggs Lomelí, psicoterapeuta y fundadora del Centro de Salud Mental y Género, destaca que las expectativas de género influyen significativamente en la maternidad, haciendo que las mujeres se conviertan en sus propias críticas más severas cuando no cumplen con la imagen ideal de la maternidad.

La Necesidad de Detección

María Fernanda, una ginecóloga de 35 años, comparte su experiencia con la salud mental, habiendo sido diagnosticada previamente con ansiedad y depresión. Al quedar embarazada, se mantuvo bajo atención psiquiátrica, pero lamenta que durante sus consultas, nunca le preguntaron cómo se sentía. Esto evidencia una de las fallas más comunes en la detección de problemas de salud mental: la falta de preguntas sobre el bienestar emocional de las madres.

A pesar de que existe una norma oficial en México que estipula la identificación de señales de depresión y otros trastornos mentales durante el embarazo, la implementación de estas directrices es deficiente. Bruma Palacios Hernández, psicóloga clínica, enfatiza la importancia de que los profesionales de la salud aprovechen cada consulta para indagar sobre el bienestar emocional de las madres. Herramientas como la Escala de Depresión Posnatal de Edimburgo podrían ser efectivas, pero su uso no garantiza la detección adecuada de estos trastornos.

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Desafíos de la Salud Mental Perinatal

La salud mental perinatal abarca una variedad de trastornos más allá de la depresión y la ansiedad. Puede incluir desde estrés postraumático hasta trastornos obsesivo-compulsivos. Los síntomas varían según el trastorno, e incluyen tristeza persistente, ansiedad intensa y cambios en el sueño o la alimentación. La identificación temprana y la intervención son esenciales para prevenir que estos problemas interfieran en la vida diaria de las nuevas madres.

En México, la recuperación emocional de las mujeres tras el parto se ve a menudo subestimada, ya que se espera que regresen a su estado anterior en un corto período de tiempo. Sin embargo, numerosos estudios demuestran que el proceso de adaptación puede llevar mucho más tiempo y que muchas mujeres requieren atención a largo plazo. La falta de un enfoque preventivo en la atención de la salud mental materna es una preocupación que debe ser abordada urgentemente.

Impacto de las Condiciones Sociales

Los problemas de salud mental durante el embarazo también pueden estar íntimamente relacionados con experiencias pasadas de violencia o abuso. La psicóloga Bruma Palacios observa que muchas mujeres que enfrentan dificultades durante el embarazo a menudo han sufrido traumas previos, lo que complica aún más su situación. Las estadísticas en México revelan que el 19.9% de las mujeres con hijos menores de cinco años presentan síntomas depresivos, y esta cifra se eleva a 35% entre aquellas que han vivido violencia.

Es crucial no reducir los problemas de salud mental a un enfoque individual y considerar las condiciones sociales que afectan a las mujeres. La psiquiatra Martha Camargo advierte sobre el riesgo de «psiquiatrizar» el malestar al ignorar el contexto social en el que se desarrolla. La atención integral debe incluir no solo el tratamiento de la salud mental, sino también el apoyo económico, emocional y social que las madres necesitan.

Urgencia de Atención Profesional

La psicosis posparto es un trastorno poco común pero crítico que puede aparecer de forma abrupta y hacer que una madre pierda contacto con la realidad. Aunque es raro, puede tener consecuencias graves y, lamentablemente, la falta de investigación sobre este tema en América Latina complica aún más su detección y tratamiento. La historia de Lindsay Clancy, quien fue acusada de matar a sus tres hijos, ha resurgido el debate sobre la psicosis posparto, destacando la necesidad de una mayor comprensión y atención en esta área.

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La falta de recursos adecuados para tratar a mujeres durante el embarazo y el posparto a menudo las deja en un «limbo» en términos de atención psiquiátrica, lo que subraya la responsabilidad del estado en garantizar el acceso a servicios de salud mental adecuados y especializados.

La Importancia de una Red de Apoyo

La recuperación de la salud mental puede ser un proceso arduo, pero contar con una red de apoyo sólida es fundamental. María Fernanda, por ejemplo, ha encontrado en su madre y su suegra un pilar esencial para sobrellevar la maternidad y su propia salud mental. Esta red le permite compartir la carga del cuidado y mantener un equilibrio entre sus diferentes roles. Sin embargo, es importante recordar que, además de ser madres, las mujeres siguen siendo individuos con necesidades propias.

La historia de Daniela Piñate también ilustra el poder del apoyo comunitario. Tras su experiencia de depresión, encontró esperanza al conectar con otras mujeres que habían vivido situaciones similares. Ahora, a través de Madre Terapia, busca brindar ese mismo apoyo a otras madres que enfrentan desafíos emocionales, creando un espacio donde puedan sentirse escuchadas y comprendidas.

Hoy, Daniela disfruta de una vida más plena, acompañada de su familia, mientras se dedica a ayudar a otras mujeres a encontrar su camino en la maternidad. «Cuando acompaño a otras madres, siempre les digo que hay esperanza y que no están solas», concluye.

Si tú o alguien que conoces está experimentando pensamientos o comportamientos suicidas, es crucial buscar ayuda de inmediato. En México, puedes contactar a la Línea De La Vida al 800 911 2000, disponible las 24 horas del día. En otros países, también hay líneas

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