Las manicuras en gel están diseñadas para ofrecer una durabilidad excepcional, gracias a un proceso químico controlado que convierte las capas de esmalte líquido en una superficie brillante al exponerse a una lámpara UV o LED. Sin embargo, uno de los componentes clave en este proceso está siendo eliminado de los salones de belleza en Europa y América Latina.
El óxido de trimetilbenzoil difenilfosfina (TPO) es el compuesto químico en cuestión, que facilita el secado rápido y uniforme del esmalte de gel. No obstante, este ingrediente ha sido clasificado como un sensibilizante cutáneo y se ha señalado como potencialmente dañino para la fertilidad, basándose en gran medida en investigaciones realizadas en animales. Aunque esta clasificación no implica que las manicuras de gel sean perjudiciales para la fertilidad humana, ha llevado a un cambio significativo en las regulaciones que rigen el uso de ciertos productos en los salones de belleza.
A partir del 1 de septiembre de 2025, la Unión Europea prohibirá el uso de TPO en cosméticos, lo que incluye los productos utilizados por profesionales de la manicura. Gran Bretaña también está en la misma línea, planeando implementar una prohibición similar en agosto de 2026, impidiendo la comercialización de nuevos cosméticos que contengan este compuesto.
Justificación de la prohibición del TPO
La Dra. Trinidad Montero, dermatóloga y miembro del Grupo Español de Dermatología Estética y Terapéutica (GEDET), explica que en el ámbito de la toxicología, «peligro» y «riesgo» son conceptos diferentes. El peligro se refiere a lo que una sustancia puede causar, mientras que el riesgo está relacionado con el nivel y el tipo de exposición que una persona tiene a dicha sustancia.
En el contexto de las manicuras, el riesgo asociado al TPO depende de varios factores, como la concentración del compuesto, la cantidad de producto que toca la piel, la absorción del mismo, así como la frecuencia y duración de las manicuras. Aunque el TPO no es considerado inofensivo, el Comité Científico de Seguridad de los Consumidores de la UE lo ha clasificado como un sensibilizante cutáneo moderado, capaz de inducir reacciones alérgicas en algunas personas. Además, investigaciones en animales han llevado a las autoridades a clasificar el TPO como tóxico para la reproducción en categoría 1B, lo que sugiere que puede afectar la fertilidad.
Lo que aún no se ha establecido es si la exposición a TPO durante una manicura de gel regular puede causar daño reproductivo en humanos. Sin embargo, la legislación de la UE en cosméticos exige la prohibición del TPO a menos que se solicite y se otorgue una exención, la cual no fue solicitada, por lo que la prohibición se implementará en septiembre de 2025.
Prohibiciones en América del Sur
En 2025, la Comunidad Andina de Naciones (CAN) adoptó una resolución que prohíbe tanto el TPO como el N,N-dimetil-p-toluidina (Dmpt) en productos cosméticos, siguiendo el ejemplo de la UE. Esta decisión se fundamentó en evaluaciones técnicas y toxicológicas que identificaron ambas sustancias como riesgosas para la salud reproductiva. Tras la publicación de la resolución en la Gaceta Oficial del Acuerdo de Cartagena el 15 de diciembre de 2025, se estableció un plazo de 60 días para que las empresas retiraran del mercado productos que contuvieran TPO o Dmpt.
Evaluación de la seguridad del esmalte de gel sin TPO
A pesar de la eliminación del TPO, esto no garantiza que los esmaltes en gel sean completamente seguros. La Dra. Montero señala que una etiqueta que indique «sin TPO» no implica automáticamente que toda la formulación sea inofensiva o libre de otros riesgos. Por ejemplo, algunos productos de gel y uñas postizas contienen acrilatos como el HEMA, que pueden causar dermatitis alérgica de contacto si entran en contacto con la piel antes de curarse. Una vez que una persona se sensibiliza, incluso pequeñas cantidades pueden provocar reacciones adversas.
Por lo tanto, es esencial que los consumidores pregunten sobre los productos que se utilizan en los salones y que se aseguren de que los técnicos eviten que el gel sin curar toque la piel. Esto puede ser más efectivo que confiar únicamente en una etiqueta que indique «sin TPO». La seguridad en el uso de cosméticos en los salones de belleza debe ser una prioridad, y la información es clave para tomar decisiones informadas.
