julio 27, 2026

Ciencia mexicana confirma que el veneno de abeja puede potenciar el tratamiento para el Parkinson

¿Una razón más para evitar la desaparición de las abejas? Estos insectos vitales para la vida no solo polinizan nuestros cultivos, sino que también ofrecen beneficios que aún estamos descubriendo, incluso en el veneno que producen para protegerse de depredadores. Investigadores del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA) de la Universidad de Guadalajara (UdeG) han estado realizando experimentos con el veneno de abeja para determinar si es posible potenciar los efectos terapéuticos del tratamiento más eficaz para la enfermedad de Parkinson. Sus hallazgos fueron publicados recientemente en una revista académica.

Es importante entender tres puntos básicos antes de profundizar en este hallazgo. Primero, el mal de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo progresivo del sistema nervioso que afecta principalmente el control del movimiento. Esto ocurre porque las neuronas de una región del cerebro llamada sustancia negra mueren gradualmente, lo que reduce la producción de dopamina, un neurotransmisor esencial para coordinar los movimientos.

En segundo lugar, actualmente no existe una cura para el Parkinson ni un tratamiento que pueda revertir la progresión de la enfermedad. Sin embargo, hay varias terapias eficaces que ayudan a controlar los síntomas, mejorar la calidad de vida y mantener la autonomía de los pacientes durante muchos años.

Por último, el tratamiento más común para aliviar los síntomas motores del Parkinson consiste en suministrar levodopa (L-DOPA). Este medicamento actúa como un precursor de la dopamina; al llegar al cerebro, las neuronas lo convierten en dopamina, compensando parcialmente la pérdida de este neurotransmisor. Generalmente se administra en combinación con carbidopa o benserazida, que impiden que la levodopa se transforme en dopamina antes de llegar al cerebro, aumentando su eficacia y reduciendo efectos secundarios como náuseas.

Leer:  México se convierte en sede global del campeonato de robótica FIRST LEGO League

Según los hallazgos reportados por los investigadores de la UdeG en Neuroprotection, la combinación de veneno de abeja liofilizado con el tratamiento estándar basado en levodopa y carbidopa mejoró tanto el desempeño motor como algunas capacidades cognitivas en un modelo experimental con ratones, superando los resultados obtenidos con los medicamentos convencionales por sí solos.

Veneno como tratamiento

¿Cómo se llegó a este resultado? Para empezar, los científicos indujeron en ratones una lesión selectiva de las neuronas dopaminérgicas mediante la administración de 6-hidroxidopamina (6-OHDA), una neurotoxina que reproduce varios de los déficits motores y conductuales característicos de la enfermedad. Posteriormente, los animales se dividieron en cuatro grupos: uno sano, otro con la lesión sin tratamiento, un tercero tratado únicamente con levodopa-carbidopa y un cuarto que recibió la combinación de esos medicamentos junto con la apitoxina, que es el veneno de abeja, administrado una hora después.

Los tratamientos comenzaron 13 días después de inducir la lesión y continuaron hasta el día 30. Los resultados mostraron que los animales tratados únicamente con L-DOPA recuperaron inicialmente parte de su capacidad motora, pero ese beneficio disminuyó con el tiempo, como se esperaba. En contraste, los ratones que también recibieron veneno de abeja mantuvieron un uso prácticamente equilibrado de las patas delanteras hasta el final del experimento, alcanzando valores comparables con los animales sanos.

Resultados significativos

Algo similar ocurrió con otro indicador del deterioro motor conocido como “arrastre de la pata”. Mientras que los animales lesionados continuaron mostrando esa alteración, tanto el tratamiento convencional como la combinación con veneno redujeron el problema. Sin embargo, la mejoría fue ligeramente mayor en el grupo que recibió ambos tratamientos (L-DOPA + apitoxina).

Leer:  Erionita: el mineral en cultivos y arena para gatos que puede provocar cáncer

Las diferencias fueron aún más evidentes en una prueba diseñada para evaluar la lateralización del movimiento. En esta prueba, los ratones deben caminar por un corredor y recuperar alimento colocado a ambos lados. Los animales con Parkinson experimental tienden a ignorar el lado afectado por la lesión, reflejando la pérdida de función dopaminérgica. Los investigadores observaron que la combinación de levodopa y veneno de abeja permitió una recuperación mucho mayor que la obtenida con el tratamiento convencional, lo que sugiere una mejor conservación de la función motora.

Noticias relacionadas