agosto 3, 2026

Catoira se convierte en el escenario de la feroz invasión vikinga con hierro y fuego

Desembarco Vikinga en Catoira

Tres drakkars desafiaron las aguas del Atlántico y la ría de Arousa para desembarcar en Catoira, frente a las Torres do Oeste, en el marco de la 66 Romería Vikinga. Al grito de ¡Úrsula!, aproximadamente 200 vikingos descendieron al Ulla para enfrentarse en un combate tanto en el agua como en tierra contra los lugareños.

La llegada de los vikingos se produjo pasadas las doce del mediodía, generando gran expectación entre los asistentes. Esta cuidada recreación histórica, reconocida como Fiesta de Interés Turístico Internacional, atrajo a unas 20.000 personas, según datos del Concello. Desde primera hora de la mañana, visitantes de diversas partes de Galicia y otras regiones de España, así como de Estados Unidos, Inglaterra y Portugal, se posicionaron para disfrutar del evento.

La Batalla y el Saqueo

Una vez en tierra, se llevó a cabo una lucha cuerpo a cuerpo entre los navegantes de zonas normandas y los arousanos, utilizando hachas, fuego y vino, elementos que han simbolizado la sangre en esta representación durante años. Finalmente, los habitantes de Catoira lograron una vez más la victoria, impidiendo que los vikingos obtuvieran más botín, aunque estos lograron saquear la ermita de Santiago y causar destrozos en gran parte de las torres.

En el centro de Catoira, el ambiente vibrante se trasladó a los 60 puestos de artesanía y gastronomía, donde algunos visitantes ya advertían que no se podía entrar “sin yelmo”. La jornada culminó con la música de Treixadura y los Tambores de Batalla, que resonaron hasta la madrugada. Sin embargo, la Romería concluirá hoy con el Desembarco Vikinginho a las 11.00 horas, donde los pequeños guerreros en minidrakkars lucharán hasta el final.

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Nuevas Incorporaciones y Asombro de los Visitantes

Entre los actores que participaron en este desembarco se encontraban nuevas incorporaciones como Xoana y Abel, una pareja que se unió a esta representación que transforma por completo a una localidad de 3.500 habitantes. En la retaguardia, dos jóvenes visitantes de Pamplona se mostraron asombrados ante el realismo del evento. “Teníamos ganas de venir porque estaba en todas las recomendaciones de las Rías Baixas, pero lo cierto es que nos encantó”, comentaron.

La Romería Vikinga se ha consolidado como un evento emblemático que no solo revive la historia, sino que también une a comunidades y atrae a miles de visitantes cada año, convirtiendo a Catoira en un punto de encuentro cultural y festivo.

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