Paralización de la Demolición
El derribo de la Casa de Baños de Ourense ha vuelto a ser detenido de manera temporal. A pesar de que el Concello de Ourense había desestimado inicialmente el requerimiento de la dirección xeral de Patrimonio y había continuado con la demolición del edificio, las máquinas se detuvieron nuevamente el pasado viernes tras la intervención de las autoridades.
Fuentes de la dirección xeral de Patrimonio indicaron que “se solicitó, tal como establece el protocolo para estos casos, el desplazamiento de la Policía Autonómica” hasta el paseo del Barbaña para asegurar que se cumpla su requerimiento de paralización de la demolición. Además, el organismo de la Xunta de Galicia recordó que “notificó de oficio al Concello la petición de todos los datos sobre este hecho, y también emprendió la paralización de la demolición del inmueble hasta que se resuelvan y clarifiquen las actuaciones sobre este bien”.
La Importancia del Patrimonio
La intervención de la Xunta era crucial, ya que la Casa de Baños está incluida en un conjunto monumental que posee la categoría de Bien de Interés Cultural (BIC) desde 2007, lo que hace obligatorio un plan especial para cualquier intervención, con posibles sanciones en caso de incumplimiento. Hasta el momento, ni el alcalde de Ourense, Gonzalo Jácome, ni el concejal responsable de Patrimonio, Francisco Lorenzo, han hecho declaraciones sobre la supuesta necesidad del derribo.
Con los trabajos detenidos, la preocupación se centra en la conservación de algunos elementos característicos de la Casa de Baños para una posible restauración. Por esta razón, el Centro Cultural Daniel Vázquez-Gulías se presentó en la zona para documentar el estado de algunas piezas. Su presidenta, Lucila Vázquez-Gulías, nieta del arquitecto que diseñó el edificio, mencionó que encontraron entre los escombros algunas de las piezas metálicas de forja que formaban parte de la escalinata central, elaboradas por la fundición Malingre, que operó en Ourense hasta 1979.
Demandas y Reacciones
En este contexto, el grupo municipal del PSOE exigió ayer “una inspección presencial del inmueble, y que se identifiquen, documenten y custodien los elementos históricos retirados”, afirmó su portavoz, Natalia González. Por su parte, el BNG ha solicitado a Patrimonio que tome medidas legales ante lo que consideran “un escándalo”, según palabras de su portavoz, Luis Seara.
“A cualquier particular que hiciera esto le aparecería la policía y lo llevarían detenido”, añadió Seara, quien ha instado a la Xunta a “denunciar los hechos en el juzgado por no acatar su propia orden de protección”. El BNG también sostiene que el derribo infringe el artículo 54 de la Ley de Patrimonio Cultural de Galicia.

