julio 27, 2026

Protesta de trabajadores del bus urbano por impagos y retrasos en las nóminas en Ourense

Protesta de los trabajadores del autobús urbano de Ourense

Este martes, los trabajadores del servicio de autobús urbano de Ourense llevaron a cabo una manifestación frente a las instalaciones de la empresa concesionaria. El motivo de la protesta fue el impago de la paga extraordinaria correspondiente al mes de julio, así como los retrasos en el abono de las nóminas recientes.

La concentración se enmarca en un contexto de creciente tensión entre Urbanos de Ourense y el Concello de Ourense. Según la empresa, esta situación está impactando directamente en su capacidad para cumplir con las obligaciones salariales de su plantilla.

Deuda millonaria con el Concello

Desde la concesionaria, se sostiene que la situación financiera del servicio se ha vuelto insostenible debido a una deuda que, afirman, mantiene el Concello con la empresa. Según sus declaraciones, el Concello adeuda aproximadamente 14 millones de euros relacionados con la prestación del servicio de transporte urbano y no ha realizado ingresos en los últimos meses. «A día de hoy, el Concello de Ourense sigue sin pagar nada. Ni un euro ingresado desde el 24 de febrero, que ya correspondía a la factura de noviembre de 2025», indican desde Urbanos de Ourense.

La empresa explica que la prestación del servicio genera mensualmente unos costes elevados que deben ser afrontados de manera continua, mientras que las facturas emitidas al Ayuntamiento permanecen sin cobrar. Esta situación ha llevado a la empresa a reconocer dificultades para cumplir con sus compromisos económicos hacia los trabajadores. «No cobramos y no hemos podido abonar la paga extra. No podemos seguir así», expresan desde la concesionaria.

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La situación actual y sus repercusiones

La falta de pagos por parte del Concello no solo afecta a los trabajadores, sino que también pone en riesgo la continuidad del servicio de transporte urbano en la ciudad. La incertidumbre sobre el futuro financiero de la empresa ha generado preocupación entre los empleados, quienes temen que la situación se agrave si no se encuentra una solución pronta.

La manifestación de este martes es un claro reflejo de la frustración acumulada por los trabajadores, quienes exigen respuestas y soluciones inmediatas a la crisis que afecta tanto a su salario como a la calidad del servicio que ofrecen a la ciudadanía. La presión sobre el Concello para que regularice su situación financiera con la empresa se intensifica, mientras los usuarios del servicio se ven afectados por la inestabilidad laboral de los conductores.

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