Las imágenes de una furgoneta deteniéndose en la noche del 3 de abril de 2023 hasta en tres ocasiones en el viaducto de Barbantiño de la AG-53 alertaron a la Guardia Civil. Un agente que revisó las grabaciones observó a un hombre arrojando lo que parecía ser un animal, seguido de otra bolsa.
En su declaración en el Penal 2, el agente relató que en la grabación se veía cómo el individuo salía del vehículo, miraba a su alrededor y luego regresaba a la furgoneta. Este comportamiento se repitió en una segunda ocasión, unos metros más adelante, y en la tercera vez que salió, sacó del interior del vehículo un objeto grande y lo lanzó. “Parecía un perro porque al arrojarlo se podían distinguir cuatro patas”, comentó el agente, quien, basándose en las imágenes, sospecha que el animal estaba vivo en ese momento y que posteriormente el hombre desechó otro bulto.
Operativo de búsqueda
Este incidente llevó a la activación de un dispositivo de búsqueda que incluyó la asistencia de un helicóptero. Durante estas labores, se encontraron ramas caídas y una gran poza debajo del puente, lo que llevó a deducir que el animal había caído en esa área. “Continuamos la búsqueda, pero ese día no logramos encontrarlo; pensamos que podría haber sido arrastrado”, explicó el agente.
El perro, que más tarde fue identificado como Pistón, fue hallado el 6 de abril de 2023 por unos senderistas, quienes alertaron a los servicios de emergencia. La investigación determinó que el animal fue arrojado desde una altura de 82 metros, lo que implica que su supervivencia fue un milagro. Según el agente, unas ramas amortiguaron su caída, salvándole la vida.
Declaraciones del acusado
En el juicio, Nilo L.C., el propietario del vehículo, fue citado en dependencias policiales. Según el agente, llegó muy alterado y negó repetidamente haber estado en el lugar de los hechos el 3 de abril. “Dijo que esa furgoneta la podía tener cualquiera”, relató el agente, quien le mostró fotos del vehículo, que coincidían con el que utilizó ese día para llegar al cuartel.
Sin embargo, cuando se le mostraron las imágenes del incidente, cambió su versión. “Afirmó que estaba con una chica que recogió en el club Ninfas, quien tenía ganas de orinar, y por eso se detuvo”, indicó el guardia, añadiendo que en ningún momento se ve a una mujer salir del vehículo. El acusado sostuvo que el objeto que lanzó era una bolsa con un jersey de la chica. La teoría del agente es que el animal fue arrastrado por la corriente y regresó al lugar donde cayó guiado por su olfato. “Él decía que si era un perro tampoco pasaba nada. Eso lo repitió varias veces”, concluyó el guardia.
Estado de Pistón y testimonios
En el juicio, la veterinaria que evaluó a Pistón, un perro de caza de raza griffon, testificó que el animal presentaba baja condición muscular, infestación de pulgas y garrapatas, un olor muy fuerte y analíticas que indicaban desnutrición y deshidratación. Además, presentaba una cojera, aunque no había fractura. “El estado era compatible con un golpe amortiguado”, señaló la veterinaria.
Tras escuchar al acusado, a los testigos y a los peritos, la jueza deberá valorar si el acusado es culpable o inocente de los cargos que se le imputan. La Fiscalía solicita para él una pena de 12 meses de prisión y la prohibición de tener animales durante tres años, mientras que la defensa aboga por la libre absolución de su cliente.

