septiembre 26, 2026

Rosa Vásquez Espinoza: La Científica que Inspira a Cuidar la Naturaleza y Transformar el Futuro de la Amazonía

Rosa Vásquez Espinoza, destacada científica peruana, recuerda cómo su abuela, con gestos tan simples como besar flores y cuidar el suelo, influyó profundamente en su percepción de la naturaleza. Esta conexión emocional y cultural ha sido fundamental en su trayectoria profesional, especialmente en su compromiso por proteger a las abejas sin aguijón de la Amazonía. Este esfuerzo ha sido reconocido recientemente con uno de los Premios Rolex 2026, un galardón internacional que le permitirá expandir su proyecto de conservación.

La ceremonia de entrega tuvo lugar en el Jardín Escénico de Chapultepec, en Ciudad de México, donde Francesco Raeli, manager de la Iniciativa Perpetual Planet de Rolex, otorgó el premio a la bióloga química y conservacionista. Rosa fue una de las cinco mujeres homenajeadas en esta edición, que coincide con el 50 aniversario de estos premios, diseñados para apoyar iniciativas que mejoren la vida de las comunidades y protejan el medio ambiente.

Al recibir el reconocimiento, Rosa no solo agradeció a quienes la han acompañado en su investigación, sino también a la tierra que ha dedicado años a estudiar. Este agradecimiento refleja una relación con la naturaleza que se formó en su niñez, cuando jugaba y exploraba los paisajes peruanos, aprendiendo de su entorno y de las enseñanzas de su abuela.

Un legado de conexión con la naturaleza

Rosa creció en un entorno diverso que abarcaba la sierra, la selva y la ciudad. Su infancia estuvo marcada por la libertad de explorar la naturaleza, guiada por los conocimientos de su abuela sobre plantas medicinales. A pesar de no haber asistido a la escuela, su abuela le transmitió una forma única de entender el mundo, una perspectiva que continúa influyendo en su trabajo científico. “Recuerdo mi infancia en la naturaleza como un juego. Era un espacio de libertad y expresión”, comparte Rosa en una entrevista.

Su relación con la naturaleza adquirió nuevas dimensiones conforme avanzaba en su carrera. En la ceremonia, recordó cómo su abuela le enseñó que todas las plantas, sin importar su tamaño, tienen el potencial de servir como medicina. Esta comprensión la llevó a valorar los conocimientos tradicionales y su papel en la investigación científica.

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Después de su formación en Estados Unidos, Rosa comenzó a reflexionar sobre cómo podía contribuir a frenar la destrucción que observaba en la Amazonía. Aunque un profesor le sugirió buscar un empleo durante 20 años para luego regresar y ayudar a su país, ella sintió que no podía esperar tanto tiempo. Por ello, decidió aplicar sus conocimientos científicos en la conservación y en el trabajo con las comunidades locales. Lo que aún no sabía era que una pequeña abeja cambiaría el rumbo de su proyecto.

Investigación sobre abejas y derechos ambientales

En 2020, Rosa inició su investigación sobre la miel de las abejas sin aguijón, o meliponas, utilizadas por comunidades indígenas de la Amazonía desde hace generaciones. Su trabajo reveló compuestos bioactivos en la miel y documentó la relación entre la deforestación y la disminución de estas cruciales especies polinizadoras.

Lo que comenzó como una investigación científica se transformó tras una experiencia significativa en la Amazonía peruana, donde Rosa pasó horas observando a las abejas y las interacciones de las comunidades con ellas. Esta conexión la llevó a comprender la importancia de la polinización no solo para el ecosistema, sino también para la cultura local y la transmisión de saberes ancestrales.

Durante ese tiempo, escuchó las preocupaciones de las comunidades sobre la desaparición de las abejas y las repercusiones en sus vidas, incluyendo la pérdida de frutos y plantas medicinales. Reflexionando sobre su propia abuela, comprendió el impacto que tendría la pérdida de este conocimiento. Así, su proyecto se enfocó en proteger a las abejas y los ecosistemas que dependen de ellas, trabajando en colaboración con las comunidades que han mantenido esta relación durante generaciones.

Superando obstáculos y promoviendo derechos

El camino de Rosa no estuvo exento de dificultades económicas. En el primer año de su proyecto, enfrentaron numerosos rechazos al presentar más de 120 solicitudes de financiamiento, lo que los llevó a utilizar sus propios ahorros. Sin embargo, tras un año de incertidumbre, lograron obtener un financiamiento inicial que les permitió ampliar sus actividades.

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Además de los obstáculos financieros, Rosa también debió abrirse paso como una joven científica latina en un campo dominado por hombres. A pesar de las dudas y el síndrome del impostor, decidió perseverar, motivada por el interés de las comunidades en su trabajo. Su investigación la llevó a un territorio inesperado: el ámbito legal. En 2025, las municipalidades de Satipo y Nauta aprobaron ordenanzas que reconocen derechos legales a las abejas nativas sin aguijón, un avance significativo logrado a través de la cooperación entre comunidades indígenas, investigadores y organizaciones de conservación.

Este reconocimiento legal representa una oportunidad para que la protección de las abejas perdure en el tiempo y podría establecer un precedente para la defensa de otras especies y ecosistemas que a menudo son ignorados. Rosa destaca que estas medidas se construyeron en conjunto con las comunidades y autoridades locales, asegurando que todos comprendieran su importancia y pudieran participar en su implementación.

Un futuro prometedor para la conservación

El Premio Rolex llega en un momento clave para la investigación de Rosa. Su organización, Amazon Research Internacional, ha estudiado 40,000 hectáreas de selva, identificado más de 300 colmenas silvestres y capacitado a más de 350 miembros de comunidades indígenas en crianza sostenible de abejas y emprendimiento, siendo el 70% de los capacitados mujeres.

El galardón permitirá a Rosa crear 10 santuarios de abejas sin aguijón gestionados por comunidades indígenas, mapear 200,000 hectáreas y desarrollar un corredor de conservación que conecte diferentes territorios de la Amazonía, con planes de extenderse a Bolivia y áreas fronterizas de Perú, Colombia y Brasil.

Durante su visita a México, Rosa informó que su equipo ya está colaborando en una primera fase con Bolivia y manteniendo diálogos con Ecuador y Colombia. Además, ha recibido interés de organizaciones y personas de 11 países en seis continentes por replicar la experiencia peruana de reconocimiento de los derechos de las abejas.

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El reconocimiento internacional también conlleva nuevos desafíos. Rosa es consciente de la responsabilidad de expandir su proyecto sin perder la esencia de su trabajo con las comunidades. Una de sus prioridades es garantizar que las nuevas generaciones tengan la oportunidad de liderar iniciativas de conservación y desarrollar sus propias investigaciones.

Preservando saberes ancestrales

A pesar de su enfoque en la conservación de las abejas, Rosa también se preocupa por la pérdida de conocimientos ancestrales. Durante su trabajo con comunidades indígenas, ha detectado que uno de sus mayores temores es que las nuevas generaciones dejen de transmitir los saberes conservados durante siglos. La influencia de internet y las redes sociales está transformando las aspiraciones de los jóvenes, lo que motiva a Rosa a actuar.

Para abordar este reto, su equipo está creando una enciclopedia intercultural de conocimientos tradicionales, que documentará saberes y buscará nuevas formas de conectarlos con los jóvenes. Rosa siente que este trabajo la compromete personalmente, y espera que más jóvenes indígenas encuentren oportunidades en la ciencia y contribuyan a la protección de sus territorios.

Al reflexionar sobre la opinión de su abuela respecto a su reconocimiento, Rosa comparte que su abuela se siente feliz por ella, pero también está contenta de ver a jóvenes indígenas accediendo a oportunidades que antes no estaban disponibles. Rosa aspira a que en 20 años, las comunidades amazónicas cuenten con bosques saludables, abejas prósperas y nuevas generaciones que persigan sus sueños, donde la presencia indígena en la ciencia sea un hecho común y no una excepción.

A medida que su investigación se expande hacia otros territorios de la Amazonía, Rosa trabaja para asegurar que el conocimiento ancestral perdure y que las futuras generaciones tengan la libertad de decidir su camino.

Para más información sobre la Iniciativa Perpetual Planet de Rolex y sus diversos proyectos, visita Rolex.org y Rolex.com.

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