Si pasas mucho tiempo en línea o has estado en una plaza pública recientemente, es probable que hayas presenciado una escena peculiar: dos adolescentes se enfrentan en silencio; uno se toca la mandíbula, mientras el otro camina con una confianza exagerada, posa, celebra o realiza movimientos que recuerdan a un personaje no jugable (NPC) de un videojuego. Se miran fijamente. De fondo, suena una música sombría, una mezcla de piano frenético y ritmos electrónicos. Los competidores permanecen en silencio; la audiencia, en cambio, espera el momento preciso para reaccionar. Esto es una «batalla de farmeo de aura«.
En las batallas de farmear aura (del verbo farming, recolectar o cultivar, y “aura”, que se refiere a un halo de confianza intensa), los memes dejan de ser meras imágenes compartidas y se transforman en movimientos corporales tangibles. Una mandíbula marcada con los dedos (mewing), una mirada inexpresiva (unbothered look), una caminata, una pose o una celebración pueden tener un significado especial para una audiencia que comprende perfectamente las referencias.
La naturaleza del aura
Aunque el aura busca describir el carisma o la presencia, esa cualidad indefinible que hace que alguien parezca cool, es irónico que estas batallas no existirían si no fueran reconocidas por otros. Por lo tanto, la pregunta más intrigante no es quién acumula más aura, sino: ¿por qué alguien querría exhibir una cualidad que, en teoría, debería ser natural?
Las personas comienzan a reproducir estos movimientos físicos inicialmente en círculos de amigos y encuentros informales, y luego el pensamiento evoluciona hacia: ‘Voy a salir y enfrentarme a personas que hablan este mismo lenguaje corporal que yo y ver qué opinan’, explica una antropóloga social y coordinadora de una fundación sin fines de lucro en Argentina.
Según la antropóloga, estas batallas funcionan como una forma de demostrar ante otros el dominio de un lenguaje compartido. Los participantes replican movimientos surgidos en internet y los llevan a encuentros cara a cara, ante un público que reconoce esos códigos y reacciona a ellos.
La multitud como juez
El término «aura» ha sido utilizado para definir lo que hace que alguien parezca magnético o seguro de sí mismo. No se trata solo de apariencia física; incluye la manera de caminar, mirar, vestir y reaccionar ante los demás. Desde principios de 2020, internet ha otorgado un significado casi místico a este término; atletas y gamers han utilizado el concepto de ‘puntos de aura’ para medir cuantitativamente qué comportamientos merecen admiración y cuáles provocan vergüenza o desprestigio.
Un filósofo ha señalado que la Generación Z ha convertido el sistema de puntos de aura en una especie de «código de honor contemporáneo», que determina qué comportamientos son dignos de admiración y cuáles pueden hacer que alguien pierda estatus ante los demás.
“Los puntos de aura comenzaron como una broma digital”, comenta la antropóloga. «Eran una forma de otorgar y quitar puntos según qué tan imperturbable o absurdo parecía alguien. Con el tiempo, esa lógica salió de la pantalla y se convirtió en una especie de puntuación social aplicada al cuerpo», añade.
Enfrentamientos virtuales
No pasó mucho tiempo antes de que internet comenzara a preguntarse qué sucedería si dos personas, o personajes, enfrentaran su aura. Durante 2024, los usuarios comenzaron a enfrentar a personajes para decidir cuál imponía más presencia. En diciembre, un post en Reddit proponía un duelo entre Piccolo, de Dragon Ball, y Killua, de Hunter x Hunter. No había un ring de lucha, jueces ni participantes reales; todo se desarrollaba en los comentarios.
