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Rosa Martínez: “Deberíamos ayudar a los que más lo necesitan”
Rosa Martínez ha expresado su preocupación por el aumento constante del costo de la vida, que afecta especialmente a las familias con menos recursos y a las monoparentales con uno o dos hijos a su cargo. Según ella, los menores son los que más sufrirán las consecuencias de estas subidas. Martínez propone que los ayuntamientos, como la administración más cercana al ciudadano, realicen un censo para identificar a las familias en situación de vulnerabilidad y así poder ofrecerles la ayuda necesaria. “Vienen tiempos complejos, pero toda solución parte de la claridad y el orden”, afirma.
Nouh Bechiqui: “Independizarse con lo mínimo es inviable”
Nouh Bechiqui señala que la vida se ha vuelto significativamente más cara en los últimos años. En Ourense, encontrar un alquiler decente por menos de 500 euros es casi imposible. Para aquellos que desean independizarse con un sueldo mínimo, la situación es insostenible. Bechiqui menciona que solo el alquiler consume la mitad de su salario, sin contar otros gastos esenciales como comida, luz y agua. “Imagino que este 2026 también habrá que hacer malabares”, concluye.
La escalada de precios no solo afecta a los alquileres, sino también a la alimentación. Bechiqui destaca que los precios de frutas, verduras, carne y pescado han aumentado considerablemente, lo que complica aún más la situación para quienes buscan llevar una dieta saludable.
Dainelys Díaz: “Tendremos que limitarnos en el gasto”
Dainelys Díaz comparte su experiencia viviendo con un solo salario, donde el incremento de precios en alimentación, telefonía y transporte se ha convertido en un obstáculo. A pesar de ser dos en casa, el aumento de precios les obligará a renunciar a proyectos de viaje que tenían planeados para el próximo año. “Nuestra capacidad de ahorro se verá muy limitada, lo que antes destinábamos para emergencias ahora podría no ser posible”, explica. A pesar de todo, Díaz se muestra optimista, aunque reconoce que tendrán que ajustarse en 2026.
La situación financiera de muchas familias se torna cada vez más complicada, y Díaz resalta la necesidad de adaptarse a las nuevas realidades económicas. La incertidumbre sobre el futuro les obliga a replantear sus prioridades y gastos.
Alberto Pérez: “No será fácil mantener la familia a flote”
Alberto Pérez, por su parte, se prepara para los desafíos que vienen en 2026. A pesar de su enfoque optimista, reconoce que el aumento de precios en productos de consumo básico plantea serias dificultades para mantener a su familia a flote como autónomo. “Las dificultades sirven para crecer”, reflexiona, y añade que las circunstancias adversas pueden ser una oportunidad para encontrar nuevas soluciones y caminos.
Pérez enfatiza la importancia de la resiliencia y la capacidad de adaptación ante los retos económicos. La necesidad de reinventarse constantemente se convierte en una realidad para quienes buscan salir adelante en un entorno cada vez más desafiante.
Diego Caunedo: “La austeridad es para mí la clave para este 2026”
Diego Caunedo sostiene que las previsiones para 2026 deben centrarse en privilegiar la austeridad. Aunque no necesariamente implica precariedad, sí es fundamental adoptar un enfoque austero frente a un sistema que parece desbordar a los ciudadanos con el precio desaforado de la vivienda y el aumento de costos en la cesta de la compra. “Es importante reflexionar sobre lo que realmente necesitamos y lo que nos proporciona felicidad”, comenta.
Caunedo también se pregunta sobre el futuro de aquellos que no tienen la misma capacidad para enfrentar las dificultades económicas. Su situación personal le permite afrontar los retos, pero se preocupa por quienes no cuentan con los mismos recursos.
Yolanda Taboada: “Hay que apretarse el cinturón, y avanzar”
Yolanda Taboada advierte que el próximo año se presenta complicado debido a que los precios no dejan de subir, mientras que los salarios no se equiparan a estos incrementos. Aunque el Gobierno ha implementado una subida del salario base, muchos trabajadores sienten que sus ingresos siguen siendo insuficientes para hacer frente al aumento del costo de la vivienda, combustible y servicios básicos. “Hay que apretarse el cinturón y avanzar”, concluye Taboada.
La situación económica actual exige un esfuerzo colectivo

