julio 27, 2026

La morosidad del Concello de Ourense alcanza los 35 millones

El Concello de Ourense continúa enfrentando una grave crisis financiera que afecta a sus proveedores. A finales de marzo, la deuda comercial acumulada superaba los 35,5 millones de euros, lo que se traduce en 338 euros por habitante, la cifra más elevada de todo el país. A esta cantidad se suman otros 15 millones que permanecen en un limbo contable sin tramitar.

La magnitud de la deuda

De acuerdo con el último informe de Tesorería, el monto de las operaciones pendientes de pago reconocidas por el Concello asciende a 35,4 millones de euros. Sin embargo, la situación es aún más crítica, ya que hay 1.601 facturas excluidas que aún no han sido aprobadas, lo que representa otros 15,7 millones de euros en morosidad oculta. Esto eleva la deuda total a más de 50 millones que permanecen sin abonar a finales de marzo.

Esta situación ha generado un clima de incertidumbre entre los proveedores, quienes se ven obligados a esperar indefinidamente por pagos que deberían haber sido procesados hace tiempo. La falta de liquidez del Concello no solo afecta a las empresas que dependen de estos pagos, sino que también pone en riesgo la ejecución de futuros proyectos y obras públicas en la ciudad.

El caso de la calle Concordia

Un claro ejemplo de esta crisis administrativa es la humanización de la calle Concordia. A pesar de que han transcurrido tres años desde su inauguración y dos años desde la emisión de las facturas, el Concello aún no ha realizado el pago a la constructora Extraco por la liquidación de la obra, que asciende a más de 1,3 millones de euros en impagos. Esta situación refleja la incapacidad del gobierno local para gestionar sus obligaciones financieras de manera efectiva.

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La falta de pagos no solo afecta la relación entre el Concello y sus proveedores, sino que también repercute en la calidad de los servicios y obras que se pueden ofrecer a la ciudadanía. La incertidumbre financiera podría llevar a una disminución de la confianza en las instituciones locales, lo que a su vez podría afectar la inversión y el desarrollo de la ciudad en el futuro.

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