
¿Se convierte una idea en «más verdadera» al llegar a más personas? Si es así, Michael, la nueva película sobre el icónico cantante pop Michael Jackson, va por buen camino. Este filme, que busca exaltar al Rey del Pop como la máxima expresión de la virtud artística, ya ha logrado ser la biopic más exitosa en términos de venta de boletos. Sin embargo, los críticos tienen opiniones divergentes al respecto. La mayoría de las reseñas profesionales indican que Michael edulcora la realidad de Jackson. Para ilustrar este contraste, basta con observar Rotten Tomatoes: mientras que la audiencia le otorga un 97% de aprobación, la crítica le asigna un 39%.
El estreno de la película ha desatado un intenso debate en internet entre quienes buscan recuperar la música y el mito del cantante, y quienes consideran que cualquier celebración de su figura es irresponsable.
El legado musical de Jackson
Musicalmente, Jackson era inigualable. En la era previa a las redes sociales, él representaba el epítome de la monocultura: 13 sencillos número uno, innumerables premios y dos veces incluido en el Salón de la Fama del Rock & Roll. Aún después de su muerte, sigue siendo uno de los artistas musicales más vendidos de todos los tiempos. Sin embargo, su legado también está manchado por múltiples acusaciones de abuso sexual, una vida personal a menudo excéntrica y la admisión pública de haber compartido su cama con menores. «Este tipo era peor que Jeffrey Epstein», afirmó recientemente Dan Reed a The Hollywood Reporter. Reed es el director de Leaving Neverland, un documental de HBO que ganó un Emmy en 2019 sobre la supuesta conducta sexual inapropiada de Jackson.
El director Antoine Fuqua, defensor de la inocencia de Jackson, nunca tuvo la intención de omitir por completo las acusaciones que lo rodearon en sus últimos años. Según él, el montaje original de Michael incluía una recreación de la redada policial de 1993 en el rancho Neverland, donde Jackson fue sometido a un registro corporal para verificar la descripción física de su primer acusador, Jordan Chandler. Sin embargo, esta escena fue finalmente eliminada, junto con todo el tercer acto de la película, lo que supuso un costo de 15 millones de dólares en regrabaciones, debido a una cláusula legal en un acuerdo con Chandler que prohibía la representación de su experiencia en pantalla.
Una narrativa incompleta
El resultado es una película que se detiene abruptamente en 1988, omitiendo las dos décadas más controvertidas de la vida de Jackson. En lugar de eso, la película enfatiza el legado musical del artista, estructurando la trama en torno a momentos clave de su carrera, como la grabación del videoclip de “Thriller”, mientras que los aspectos más polémicos de su comportamiento personal quedan relegados.
La decisión de eliminar la escena del rancho Neverland y evitar cualquier mención a la supuesta mala conducta de Jackson no sorprende, dado que sus herederos tenían autorización para usar su música, lo que les otorgaba, en esencia, poder de veto sobre el montaje final de la película. Un argumento recurrente en redes sociales es que los críticos deberían juzgar a Michael por sí misma, en lugar de por lo que creen que debería haber sido. “Parece que la gente quería una película que de todos modos nunca iba a existir”, comentó un usuario en X. “Así, pues, nunca iba a ser escandalosa ni introspectiva”.
Los seguidores de Jackson sostienen que las acusaciones no deberían eclipsar su legado musical y artístico, abogando por una separación entre el artista y su obra, mientras que los críticos insisten en que una película biográfica debe ofrecer una imagen completa de Jackson, sin importar cuán poco halagadora sea. Como lo expresó el crítico de cine Sean Burns en X, terminar «con el estreno del álbum Bad es como concluir una película biográfica de O. J. Simpson con él ganando el Trofeo Heisman». Una película adecuada sobre Michael Jackson, escribió la artista Harmony Holiday, «sería en parte tragedia, en parte farsa», señalando que la película carece de la verdadera profundidad que hizo de Jackson una figura tan controvertida.
