Transformación Digital en Anatomía Patológica
Una muestra de tejido puede dar lugar a decenas de preparaciones en pequeñas láminas de vidrio. Cada una de ellas incluye una parte específica del tejido: el tumor, sus márgenes, los ganglios cercanos o cualquier área que pueda ofrecer información relevante. La patóloga del CHUO, Elisa Cuevas, examina la imagen utilizando un ratón. Inicialmente, se muestra el tejido completo, pero luego amplía la imagen hasta que pequeñas células interrumpen la aparente normalidad de un ganglio. Se trata de células tumorales y hay metástasis. “Con toda esta información, el oncólogo puede determinar la necesidad de un tratamiento más agresivo y el estadio de la enfermedad”, explica.
Esta observación es crucial para el futuro del paciente. “Nosotros somos los que determinamos qué es, cómo se llama y qué tiene”, señala Carmen Penín, jefa del servicio de Anatomía Patológica del CHUO. Aunque su labor no es visible, es fundamental, especialmente en el diagnóstico del cáncer. Desde septiembre del año pasado, la implementación de la patología digital ha revolucionado la manera de trabajar en las áreas sanitarias gallegas. Ahora, las preparaciones pueden ser escaneadas y analizadas en pantallas de alta resolución, dejando atrás la imagen del patólogo inclinado sobre el microscopio.
El Proceso de Preparación de Muestras
Antes de que el tejido llegue a la pantalla, debe atravesar un extenso proceso. Todo comienza con una biopsia o una pieza quirúrgica. El patólogo selecciona las áreas representativas para estudiar el tumor, sus límites, los márgenes de la cirugía o los ganglios que pueden indicar la extensión de la enfermedad. Cada fragmento es identificado y pasa por un procesamiento que dura toda la noche. El tejido se sumerge en parafina para endurecerlo y permitir cortes de apenas 2,5 micras. Estas secciones se colocan sobre láminas de vidrio, se tiñen para hacer visibles las estructuras celulares y finalmente se escanean. “Algunos dicen que el proceso es lento, pero en realidad, el procesamiento toma casi un día y medio”, aclara Penín.
Todo este recorrido queda registrado. Cada muestra tiene un identificador único y un sistema de trazabilidad que permite conocer las etapas que ha atravesado hasta llegar a la digitalización. “Hay una trazabilidad completa del proceso”, destaca Penín, quien relaciona este seguimiento con una mayor calidad y una reducción de posibles errores.
El Futuro de la Anatomía Patológica
La digitalización de Anatomía Patológica cumple en septiembre su primer año, con un volumen que alcanzará las 175.000 preparaciones digitalizadas en el CHUO. Esta transformación es parte de una estrategia del Sergas para todas las áreas sanitarias gallegas, con una inversión que supera los diez millones de euros: 5,7 millones destinados a equipos y almacenamiento, y otros 4,6 millones al sistema de información, trazabilidad y archivo de imágenes. El CHUO cuenta con varios escáneres para diferentes tipos de preparaciones, y se prevé la incorporación de otro escáner de alta capacidad en Ourense.
La digitalización no solo ha optimizado el proceso, sino que también ha permitido eliminar pasos intermedios. Las láminas ya no necesitan ser distribuidas físicamente entre los patólogos; ahora, una vez escaneadas, las imágenes se asignan directamente a las estaciones de trabajo correspondientes. “Esto nos hace más productivos”, explica Penín, quien estima que esta organización permite ganar prácticamente un día en el tiempo de diagnóstico. En Ourense, ocho patólogos, junto a un especialista en O Barco, están dedicados a diferentes tipos de tumores, facilitando el trabajo colaborativo sin necesidad de trasladar físicamente las preparaciones.
