El mar de ardora ha vuelto a iluminar las costas de Galicia. Este fenómeno de bioluminiscencia, considerado uno de los espectáculos naturales más impresionantes del verano, ha reaparecido en los últimos días en diversas localidades de la costa gallega, destacando especialmente en la ría de Pontevedra. Las aguas de Marín han ofrecido imágenes de un vibrante brillo azul que atrae la atención de locales y turistas por igual.
Este fenómeno se produce cuando el agua es agitada por las olas, las embarcaciones o incluso por las personas que se sumergen en ella. En esos momentos, el mar parece encenderse con destellos azulados o turquesas, creando una imagen especialmente cautivadora durante la noche. La presencia de este espectáculo ha despertado el interés de vecinos, visitantes y aficionados a la fotografía nocturna, quienes buscan los mejores lugares para contemplar el resplandor.
El origen del brillo marino
El responsable de este fenómeno es principalmente el microorganismo Noctiluca scintillans, un organismo del fitoplancton que tiende a acumularse en ciertas áreas del litoral. Cuando el agua se agita, estos microorganismos reaccionan a través de un proceso químico y emiten luz como mecanismo de defensa. Por esta razón, el mar de ardora no es visible todas las noches y no existe un calendario preciso que indique cuándo aparecerá. Su visibilidad depende de factores como la concentración de microorganismos, la temperatura y salinidad del agua, las corrientes, el estado del mar y las condiciones meteorológicas.
Aunque en los últimos días se ha observado en Marín y otros puntos de la ría de Pontevedra, este fenómeno puede manifestarse en diferentes zonas del litoral gallego. Entre los lugares que se destacan como buenos puntos de observación se encuentran la playa de Carnota, un referente para contemplar el fenómeno, así como diversas playas de la Costa da Morte y las islas Cíes y Ons.
Condiciones ideales para la observación
Para aumentar las posibilidades de ver el mar iluminado, los expertos sugieren buscar zonas alejadas de la contaminación lumínica. Cuanto más oscura sea la noche, más fácil será apreciar los destellos sobre el agua. Las noches con poca luna o luna nueva son especialmente propicias, y las temperaturas elevadas del agua, junto con condiciones de mar en calma, también favorecen la aparición de este fenómeno.
Un indicio de la posible bioluminiscencia puede ser la observación durante el día de tonalidades anaranjadas o rojizas en el agua, que indican una alta concentración de fitoplancton. Sin embargo, la presencia de estas tonalidades no garantiza que esa misma noche se produzca una intensa bioluminiscencia. Este fenómeno se puede disfrutar especialmente entre julio y septiembre, lo que significa que las próximas semanas aún ofrecen oportunidades para contemplarlo.
Un espectáculo para los amantes de la fotografía
El regreso del mar de ardora ha convertido nuevamente las costas gallegas en un atractivo para los entusiastas de la fotografía nocturna. Para capturar este fenómeno con una cámara, se recomienda utilizar exposiciones largas y un trípode. Los teléfonos móviles también pueden lograr resultados sorprendentes si se utilizan en modo nocturno y se mantienen completamente estables.
En cualquier caso, el mejor aliado para disfrutar de este espectáculo es la oscuridad. Cuando las olas rompen sobre la orilla y el agua comienza a emitir destellos azules, Galicia vuelve a ofrecer uno de sus espectáculos naturales más singulares del verano.

