julio 27, 2026

Borrasca Nils provoca inundaciones en garajes y bajos, hundimiento de carretera en O Ribeiro y cortes en la A-52

Desenlace de un ciclo hidrológico histórico

La provincia de Ourense enfrenta este jueves y viernes el desenlace de un ciclo hidrológico histórico bajo máxima presión. Tras el paso de varios frentes atlánticos y la saturación de unos suelos que han perdido toda capacidad de absorción, la borrasca Nils causó ayer un impacto severo en la red de comunicaciones, resultando en cortes de carreteras, vecinos sin electricidad y anegamientos de garajes y bajos. El incidente más significativo ocurrió en la A-52, donde la caída de un árbol de grandes dimensiones sobre la calzada obligó a interrumpir temporalmente la circulación en dirección a Vigo, en el tramo entre Melón y A Cañiza, provocando largas retenciones en la principal arteria de conexión del sur de Galicia.

Este incidente coronó una jornada difícil en las carreteras ourensanas. A media tarde, la carretera provincial OU-0306, que une San Cristovo con Carballeda de Avia, se hundió literalmente en el punto kilométrico 9,3. La calzada colapsó en Faramontaos, obligando al cierre total de la vía mientras los técnicos analizan la estabilidad del terreno, complicando así la circulación entre Ribadavia y los municipios de Carballeda de Avia y Avión.

Condiciones meteorológicas adversas

La saturación de los terrenos ha mantenido otras tres carreteras completamente cortadas debido a la meteorología adversa y la inundación: la OU-0305 entre Ribadavia y Arnoia (desde el km 0 al 2,5), la OU-1011 en Oímbra (del km 0 al 3,1) y la OU-1114 entre Mosqueiro (Vilar de Santos) y Ponte Liñares Bande. A estas se suma la incidencia en Allariz, donde Protección Civil inhabilitó un carril de la OU-0300 en dirección a Celanova.

La magnitud del episodio se refleja en los pluviómetros. Beariz y Entrimo se destacaron ayer como las zonas más lluviosas de España, acumulando 55 l/m². En A Baixa Limia, el ciclo de borrascas ha dejado cifras inéditas desde enero: 900 litros por metro cuadrado, lo que representa el doble de lo registrado en el epicentro de la dana de Valencia. Esta carga ha provocado pequeñas riadas en aldeas de Muíños.

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Medidas ante la crisis

Los cauces enfrentan hoy su momento más crítico. Según la Confederación Hidrográfica, se espera que el pico de la avenida ocurra este mediodía, con un caudal cercano a los 2.500 metros cúbicos por segundo en el Miño a su paso por la ciudad. El sistema de presas se encuentra al borde del lleno técnico, con una ocupación global del 89,37%, tras la mayor crecida en una semana en 30 años. Embalses como Os Peares y As Portas están al límite, lo que obliga a la presa de Velle a mantener un desembalse intenso, con el Miño alcanzando ya los 8 metros.

En Ribadavia, la atención se ha centrado en el regato Maquiáns, cuya crecida súbita ha anegado bajos de viviendas y garajes en A Veronza, lo que llevó al corte de la zona y causó daños en un establecimiento hotelero. Además, el temporal ha afectado al suministro eléctrico, dejando a 200 clientes en el centro de la ciudad sin luz y provocando averías en localidades como Vilariño de Conso, Castro de Beiro, A Peroxa y Cea, entre otras.

La Diputación de Ourense ha anunciado un plan de choque contra los efectos del temporal. El presidente Luis Menor confirmó que la entidad provincial estudia habilitar una partida extraordinaria de ayudas económicas. Esta medida busca apoyar a los concellos que han sufrido daños en infraestructuras tras un mes de lluvias continuas. En el terreno, la situación sigue siendo complicada, con las brigadas de Vías y Obras que han resuelto más de 400 incidencias en la última semana.

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