agosto 9, 2026

El Casco Vello de Ourense cuenta con 631 edificios deteriorados y solo 6 en proceso de rehabilitación

Avances en el Casco Vello de Ourense

Los recientes avances normativos en el Casco Vello de Ourense han propiciado la aparición de una serie de pequeños proyectos que aportan un respiro a la zona situada entre la rúa Concordia y el Jardín del Posío. Sin embargo, este proceso de revitalización es lento, ya que actualmente solo hay seis obras en rehabilitación, frente a un total de 631 inmuebles que se encuentran en condiciones deficientes, malas o ruinosas.

La actividad constructiva se concentra principalmente en la plaza de San Marcial y la calle Hernán Cortés, donde la iniciativa privada ha puesto en marcha cuatro proyectos de construcción o reforma. Al mismo tiempo, el Instituto Galego de Vivenda e Solo (IGVS) está preparando nuevas viviendas de protección oficial en la rúa Pelaio. En total, se están llevando a cabo seis proyectos en esta área.

Necesidad de un plan integral

Aplicando este baremo, se estima que para lograr una rehabilitación integral del conjunto histórico se podría extender hasta bien entrado el siglo XXII. Esta situación ha llevado al sector inmobiliario de Ourense a solicitar la creación de un plan integral, con colaboración público-privada, que permita acelerar el ritmo de los proyectos en el Casco Vello.

La presencia de edificios en ruinas no solo afecta la estética del núcleo urbano, sino que también puede devaluar las propiedades circundantes, convertirse en focos de delincuencia y representar obstáculos significativos para la revitalización urbana. En el conjunto histórico, estos inmuebles deteriorados constituyen aproximadamente el 60% de las construcciones, según datos de la Concellería de Urbanismo.

Desafíos en la rehabilitación

La situación actual de la zona impone la necesidad de trabajar dentro de ciertos límites. Las promotoras que operan en el área indican que la reforma integral de un piso de 75 metros cuadrados en el Casco Vello puede prolongarse hasta 14 semanas debido a las restricciones de acceso para vehículos. Además, es imprescindible respetar el diseño tradicional preexistente y los materiales y colores utilizados en las construcciones.

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Asimismo, toda intervención que implique modificar la fachada o la cubierta requiere autorización de la Dirección Xeral de Patrimonio de la Xunta, y no se permite alterar la volumetría, la altura o los elementos protegidos de los edificios.

Con estas restricciones, el costo por metro cuadrado para la restauración varía entre 450 y 750 euros, en comparación con los 375 a 500 euros que se manejan en otras áreas de la ciudad. Si se requieren trabajos adicionales de carpintería exterior, el precio podría incrementarse hasta en 12.000 euros.

La idea de revitalizar el Casco Vello y hacerlo atractivo para nuevos residentes y comercios ha tenido múltiples intentos, pero nunca se ha concretado un plan integral de restauración. La primera protección de la zona se remonta a 1975, cuando fue declarada Conjunto Histórico-Artístico.

Dos décadas más tarde, se buscó fomentar la compra y rehabilitación de hasta 2.500 viviendas mediante el Plan Especial de Reforma Interior, que facilitó algunas reparaciones. En 1998, se declaró el área como Área de Rehabilitación Integral (ARI), y posteriormente, bajo la dirección de Manuel Cabezas y con fondos europeos, se llevó a cabo la primera gran transformación.

En años recientes, se han dado pasos hacia adelante después de que en 2021 se intentara actualizar el Plan Especial para el Casco Histórico, que aún permanece paralizado. En marzo de 2025, la Xunta declaró la zona como Área Rexurbe, pero el plan de dinamización sigue a la espera de su aprobación definitiva.

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