julio 27, 2026

Vecinos y negocios de la avenida de Portugal afectados por la falta de apoyo del Concello para una obra ya iniciada

La reforma integral de la avenida de Portugal, una de las principales arterias de la ciudad, ha sido suspendida indefinidamente por falta de pago, lo que pone de manifiesto la crisis de gestión económica en el Concello de Ourense. Esta paralización ha dejado en una situación complicada a miles de vecinos y decenas de negocios, quienes llevan meses lidiando con las consecuencias del levantamiento de la vía.

La empresa encargada de la obra, la ourensana Opain, anunció el cese de los trabajos a través de un comunicado publicado en las páginas de La Región. La constructora justificó su decisión al señalar la “imposibilidad de mantener la viabilidad financiera del proyecto debido al incumplimiento de los compromisos de pago por parte de la administración local”.

Impacto en la comunidad

La constructora ha detallado que se enfrenta a una acumulación de “tres mensualidades impagadas”, correspondientes a noviembre y diciembre de 2025 y enero de 2026. Esta situación ha hecho inviable el mantenimiento de suministros, maquinaria y personal. Además, a esta asfixia de liquidez se suman los sobrecostes imprevistos que la empresa tuvo que asumir para retirar el amianto detectado durante las excavaciones.

Los testimonios de los vecinos y comerciantes de la avenida Portugal reflejan la desesperación ante esta paralización. Olga González, una vecina con movilidad reducida, se ve obligada a esquivar obstáculos y caminar por la carretera, donde circulan coches, a pesar de utilizar un andador. “O Concello ten para festas e non para unha obra que xa empezou”, lamenta.

Voces de los afectados

Orlando García, gerente de Neumáticos San Cristóbal, señala que su negocio sobrevive gracias a sus clientes habituales, ya que la ubicación dificultada y el destrozo de su entrada le impiden atraer nuevos usuarios. “Antes cada día tiña un cliente novo, agora levo meses sen abrir ningún”, explica. Por su parte, Rocío Diz Otero, presidenta de la Asociación Vecinal Barbaña, expresa la indignación de los residentes por una obra que considera que “tendría que hacerse en fases”, ya que “así está todo empezado y nada acabado”.

Leer:  Aumento alarmante de delitos de odio por racismo y xenofobia en la provincia

Fernando Cariz, propietario de una tienda de pinturas, menciona que el parón de las obras supone un quebranto muy grande para su negocio, ya que los clientes tienen dificultades para acceder. “Una obra como esta deberían agilizarla lo máximo”, agrega. María Cortiñas, de una farmacia en la zona, ha notado una bajada significativa en las visitas, lo que ha afectado gravemente su negocio. “Se iban a terminar en marzo y ahora se paran hasta no se sabe cuándo”, concluye.

Noticias relacionadas