Valoración de los líderes políticos en Ourense
El nacionalista Luis Seara se posiciona como el líder político mejor valorado en Ourense, alcanzando una nota media de 4,5. Esta calificación le permite superar por un margen mínimo al actual alcalde, quien obtiene un 4,4. En la parte inferior de la tabla, encontramos a la socialista Natalia González con 4,3 y a la popular Ana Méndez con 4,2.
El panorama político se complica para los líderes del PSOE y el PP, quienes enfrentan un desafío significativo en términos de reconocimiento. Jácome destaca con una omnipresencia absoluta, siendo conocido por el 99% de los encuestados, mientras que Seara es reconocido por un 77%. En contraste, Natalia González solo es conocida por el 64% de la población, y Ana Méndez resulta ser un misterio para el 40% del electorado.
Desglose de la valoración de Luis Seara
La nota global de 4,5 que recibe Seara esconde una variedad de aprobados parciales. Su popularidad es notablemente superior entre las mujeres, quienes le otorgan un 4,9, en comparación con el 4,2 que le dan los hombres. Además, logra un aprobado raspado entre los jóvenes de 18 a 29 años y entre el colectivo de estudiantes. Su perfil integrador en la izquierda se evidencia en que los votantes del PSOE le otorgan una calificación de 5,3, la misma que le dan a su propia líder. Su mayor puntuación proviene de los votantes del BNG, quienes le dan un 6,1.
Por otro lado, Gonzalo Pérez Jácome presenta una nota de 4,4, que refleja la polarización que genera su figura. A pesar de recibir calificaciones excelentes entre los parados con un 5,9, su apoyo se desploma entre los mayores de 65 años, quienes le otorgan un 3,9. Sus votantes son los más entusiastas, dándole un 6,8.
Desafíos para Méndez y González
Natalia González, con una calificación de 4,3, obtiene sus mejores resultados entre las mujeres (4,5) y logra aprobar entre los votantes sin estudios o con formación primaria (5,2). Sin embargo, su nota más baja proviene de los votantes de su propio partido. Por su parte, Ana Méndez se enfrenta a un panorama complicado, logrando su único aprobado entre los ciudadanos sin estudios o con formación primaria (5,2) y suspendiendo en todas las franjas de edad.
Ambas líderes deben enfrentar la dura realidad de que su apoyo es limitado, lo que plantea serias preguntas sobre su capacidad para atraer a un electorado más amplio en el futuro. La situación actual sugiere que la desafección hacia la clase política es un factor crucial que influye en las preferencias de los votantes en Ourense.

