septiembre 8, 2026

Trump propone autorizar la caza del lobo gris mexicano para beneficiar a la industria ganadera

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha firmado una orden ejecutiva que plantea riesgos significativos para la conservación del lobo gris mexicano. Este documento sugiere la exclusión de esta especie de la lista de animales en peligro de extinción, argumentando que tal medida ayudaría a los ganaderos a enfrentar problemas de depredación.

La orden, firmada a finales de la semana pasada, señala que las regulaciones actuales restringen a los ganaderos en la protección de sus rebaños frente a depredadores naturales. Como consecuencia, se ordena al Departamento del Interior (DOI) que, en un plazo de 90 días, evalúe si los lobos grises mexicanos deben ser eliminados de la lista o reclasificados a una categoría inferior bajo la Ley de Especies en Peligro de Extinción (ESA).

El decreto también indica que, en caso de que se apruebe la reclasificación o eliminación del lobo gris mexicano de la lista, el DOI y el Departamento de Agricultura se comunicarán con los gobiernos estatales para promover que estos retiren al lobo de sus propias listas de especies protegidas y revisen sus normas para facilitar su captura letal.

Historia del lobo gris mexicano

El lobo gris mexicano (Canis lupus baileyi) es una especie que anteriormente habitaba vastas áreas del suroeste de Estados Unidos y el norte y centro de México. Durante la primera mitad del siglo XX, esta especie fue objeto de varias campañas de erradicación debido a las preocupaciones de los ganaderos sobre su impacto en la ganadería. En la década de 1970, se declaró su extinción en vida silvestre en ambos países.

En respuesta a esta crítica situación, las autoridades ambientales de Estados Unidos incluyeron al lobo mexicano en la protección de la ESA y establecieron un programa de conservación en colaboración con las autoridades mexicanas. Este programa busca evitar la extinción definitiva de la especie mediante la reproducción en cautiverio y la reintroducción de ejemplares a su hábitat natural, entre otras estrategias.

Leer:  Razones detrás de la costumbre de los futbolistas de cortar sus calcetas en el Mundial 2026 y la explicación científica correspondiente

En esta colaboración, participan organizaciones mexicanas como la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), así como el Servicio de Pesca y Vida Silvestre (USFWS) en Estados Unidos. Este esfuerzo busca manejar los lobos como una población genética conjunta y contempla acciones como el monitoreo de la especie y el intercambio de ejemplares.

Iniciativas en curso para desproteger al lobo

Durante su primer mandato, Trump había firmado una orden para eliminar al lobo gris mexicano de la lista de especies en peligro, aunque un tribunal anuló esta medida. Sin embargo, en julio del año pasado, el congresista republicano Paul Gosar presentó un proyecto de ley conocido como HR 4255, que busca nuevamente excluir al lobo mexicano de la ESA y desvincular las poblaciones de ambos países, argumentando la necesidad de proteger a las familias ganaderas en la frontera.

Esta propuesta fue aprobada en enero por el Comité de Recursos Naturales de la Cámara de Representantes, y aunque aún no se ha fijado una fecha para su discusión en el pleno, la reciente orden de Trump parece ser un camino más directo para reducir las protecciones del lobo gris mexicano en beneficio del sector ganadero.

Perspectivas del impacto de la orden ejecutiva

Greta Anderson, subdirectora del Western Watersheds Project, critica el decreto, describiéndolo como una distracción que busca apaciguar a un pequeño grupo de ganaderos. En su opinión, el impacto de los lobos en la ganadería es mínimo en comparación con los efectos de las políticas comerciales actuales y las condiciones climáticas adversas que enfrenta el sector.

Leer:  El cohete de SpaceX finalmente impacta contra la Luna sin testigos

La organización sin ánimo de lucro Wolf Conservation Center (WCC) enfatiza que, bajo los programas de conservación vigentes, los ganaderos pueden recibir compensación total por las pérdidas causadas por la depredación de lobos. Además, señalan que existen recursos destinados a mitigar conflictos, como la retirada de ganado muerto y patrullajes de protección.

Regan Downey, directora de Educación y Defensa del WCC, sostiene que «los lobos mexicanos no son el problema», y sugiere que, en lugar de medidas letales, la administración debería aumentar los fondos para iniciativas no letales que favorezcan soluciones sostenibles.

Estado actual de la población de lobos

Según el USFWS, tras el programa de reintroducción del lobo mexicano en Arizona y Nuevo México, se contabilizaban 319 lobos en vida silvestre hasta finales del año pasado. Aunque esta cifra representa un avance significativo, defensores de la especie como Defenders of Wildlife advierten que se requieren al menos tres poblaciones de 200 ejemplares cada una en Estados Unidos para asegurar su supervivencia.

Claire Musser, directora ejecutiva del Proyecto de Recuperación del Lobo del Gran Cañón, sostiene que la recuperación del lobo gris mexicano no puede evaluarse únicamente por su crecimiento poblacional. «Con solo 319 lobos en estado salvaje y una población que enfrenta serios desafíos genéticos, debilitar las protecciones federales ahora pondría en riesgo décadas de esfuerzo de recuperación», manifiesta.

En México, la estimación de lobos en vida silvestre se sitúa entre 30 y 35 ejemplares, según el conteo más reciente de la Conanp. Sin embargo, recientes liberaciones de lobos nacidos en cautiverio han hecho que se estime que la población en libertad podría superar los 40 ejemplares.

Leer:  Imágenes del impacto del Falcon 9 de SpaceX en la Luna que nos recuerdan la verdadera magnitud de nuestro satélite

Colaboración internacional para la conservación

Durante una conferencia matutina, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, recordó que el lobo gris mexicano está catalogado como una especie en peligro de extinción en el país, beneficiándose de las medidas de protección correspondientes. Resaltó la importancia de la colaboración entre ambos países, dado que se trata de una especie transfronteriza. «Es crucial que Estados Unidos y México coordinen sus esfuerzos para garantizar su supervivencia», concluyó, sin ofrecer detalles sobre las posibles acciones de su administración ante la reciente orden ejecutiva.

Noticias relacionadas