Pese al creciente interés y popularidad que la festividad de Samaín está experimentando en las localidades de Ourense, las tradicionales visitas a los cementerios y el compartir los dulces típicos de Todos los Santos continúan resistiendo ante la influencia de modas externas. Durante estos días, tanto las floristerías como las pastelerías de Ourense intensifican sus esfuerzos para atender el aumento de la demanda, lo que ha llevado incluso a extender los horarios de atención de los comercios.
Este es el caso de las floristerías, donde “todos los establecimientos de la Asociación de Floristas de Ourense han ampliado sus horarios habituales para poder atender debidamente a sus clientes”, indican desde la agrupación, que representa a 25 negocios distribuidos por toda la provincia. Entre las preferencias de los compradores, los floristas destacan “rosas, claveles y lilium”, con los cuales elaboran ramos y coronas.
Dulces Tradicionales y Nuevas Tendencias
Otro de los sectores que está experimentando un notable aumento de actividad en estos días son los obradores de pastelería, donde se ofrecen los tradicionales huesos de santo y buñuelos típicos de estas fechas. Sin embargo, también han recibido pedidos de tartas con temática de terror, pan de calabaza y “chulas”, una especie de buñuelo o tortita elaborada con calabazas.
Camilo Álvarez, presidente de la Asociación Provincial de Pasteleros, comenta que “el 80% de los pedidos llegan a última hora, especialmente los viernes. La gente es muy leal, aunque llueva, vienen a pedir, sobre todo buñuelos y huesos de santo”. En cuanto a los rellenos, los favoritos siguen siendo el moka, la fresa, el chocolate y la yema; y el buñuelo “siempre relleno de crema, aunque algunos lo venden con chocolate”, añade Álvarez.
La Noche de Samaín y el Sector Hostelero
Respecto a los dulces de Samaín, su compañero Arturo Prado explica que “sobre todo piden tartas temáticas y pan de calabaza”, aunque no suelen competir en cantidad de ventas con los dulces tradicionales. Este primer fin de semana de noviembre también marca el inicio de la recepción de pedidos para el magosto, que “tiene más empuje que el Samaín”, asegura Prado.
En el ámbito de la hostelería, la noche del terror se ha consolidado como un evento destacado, donde “no es posible encontrar sitio en el Casco Vello”, afirman desde la Asociación Provincial de Hosteleros. “Hemos observado un aumento en las reservas durante esta festividad en los últimos años, lo que indica su creciente popularidad”, concluyen.

