agosto 26, 2026

Talento ourensano en la hostelería de Madrid: Nacho Rodríguez

Trayectoria Empresarial

Con un instinto innato para los negocios y presentes sus raíces en la tonada del Sacristán de Coimbra, Nacho Rodríguez, originario de nuestra tierra, ha dedicado dos décadas a construir exitosos proyectos de restauración en la capital. Su infancia transcurrió entre Pereiro de Aguiar y el centro de Ourense, donde se destacó como un estudiante brillante en el instituto de As Lagoas y en el colegio Concepción Arenal.

Desde pequeño, quienes lo conocían afirmaban que siempre tuvo un don especial para hacer que los demás se sintieran cómodos, siendo generoso y un gran anfitrión. Sin embargo, él se describe como excéntrico y con múltiples intereses, confesando: “Acumulo una exhausta biografía de rarezas”.

Inicios en la Capital

Ignacio Rodríguez, conocido como Nacho, llegó a Madrid en el año 2000 para estudiar Derecho y Economía, aunque pronto se cambió a periodismo, ya que la economía le parecía aburrida. “Era una marica de provincias con ganas de salir de un entorno opresor”, bromea Nacho sobre su deseo de dejar Galicia.

Su carrera comenzó como redactor en una revista de moda, pero se sintió decepcionado por la superficialidad del sector. Sin un rumbo claro, trabajó en una pizzería en Malasaña, donde se sintió atraído por el cocinero, lo que lo llevó a una experiencia de vida más bohemia en Formentera. “Me enamoré del cocinero… después me fui a Formentera a hacer el hippie y viví meses en un árbol al lado de la playa…”, relata.

Proyectos y Nuevas Iniciativas

Después de varios intentos, decidió abrir su propio espacio en Madrid, “La cajita de Nori”, un café-restaurante que, aunque fue una experiencia gratificante, resultó ser muy exigente. Con el tiempo, la pandemia lo llevó a reinventarse y abrir Maricastaña, un restaurante que aplicó tendencias de cocina internacional y fue decorado por el famoso estudio MIL Studios.

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Su siguiente proyecto, Dry Martina, se convirtió en un gran éxito, lo que le permitió venderlo en el mejor momento. Nacho continúa expandiendo su influencia en la capital y más allá, con planes para desarrollar un café cantante que rescate el flamenco de su comercialización, buscando devolverlo a sus raíces underground. “La idea sería arrancar el flamenco de lo guiri y devolverlo al underground… el proyecto está hecho, me falta un espacio y una oportunidad”, concluye.

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