La Fundación San Rosendo se prepara para el año 2026 con una serie de proyectos de expansión e inversión que buscan fortalecer su compromiso con la atención a personas mayores, dependientes, con discapacidad y la educación infantil en el entorno rural. Entre las iniciativas más destacadas se encuentran la construcción de una nueva residencia en Ourense, la ampliación del centro termal de Arnoia y la remodelación de la escuela infantil “A Casiña”.
Inicio de obras y capacidad de la nueva residencia
La residencia en Ourense es un proyecto que ha sido anhelado por la Fundación San Rosendo durante años, enfrentándose a un proceso de cuatro años para obtener el permiso de obras del Concello de Ourense. Con este obstáculo superado, se espera que las obras de acondicionamiento comiencen en enero de 2026, con la meta de abrir sus puertas un año después, ofreciendo un total de 32 plazas para los futuros residentes.
La nueva residencia se convertirá en un eje central de la actividad asistencial de la fundación en la ciudad, complementándose con los apartamentos tutelados y la vivienda comunitaria Alfredo Romero, así como con las residencias de personas autónomas Alameda y Miño. Este desarrollo refuerza la misión de la fundación de proporcionar atención integral a las personas más vulnerables de la comunidad.
Ampliación del centro termal y la escuela infantil
Además del proyecto en Ourense, la Fundación San Rosendo está llevando a cabo la construcción de un centro en Verín con capacidad para 100 personas, que permanecerá abierto doce meses al año, ofreciendo tratamientos personalizados a sus usuarios. Este centro se suma a la ampliación del centro termal de Arnoia, que ha recuperado su unidad terapéutica y ha extendido su horario de funcionamiento, pasando de 7 meses en 2024 a 10 meses en 2025.
En cuanto a la escuela infantil “A Casiña”, ubicada en el barrio de As Lagoas, la fundación ha firmado un acuerdo con Cáritas para asumir su gestión, invirtiendo 85.000 euros en su remodelación. Este proyecto tiene como objetivo alcanzar 60 plazas para niños de cero a tres años, y representa un esfuerzo por mantener vivo un centro que ha sido fundamental para la inclusión laboral de las mujeres en la comunidad.
Compromiso con la comunidad y el desarrollo rural
La Fundación San Rosendo no solo busca expandir sus servicios, sino que también se compromete a generar empleo en el entorno rural. La intención es que el balneario de Arnoia funcione durante doce meses al año, lo que permitirá consolidar 52 empleos en la zona y posicionar el termalismo como motor económico, según las palabras de Jose Luis Gavela.
Con estas iniciativas, la fundación reafirma su compromiso con la atención a las personas más vulnerables y la educación infantil, asegurando que los valores de inclusión y apoyo comunitario sigan siendo el eje central de su labor en la región.

