julio 27, 2026

Neumonía: tipos, causas y patógenos responsables

Analicemos las diversas clasificaciones de la neumonía, sus síntomas, los patógenos responsables y los grupos de personas que están en mayor riesgo. La neumonía es una inflamación del tejido pulmonar, generalmente asociada a infecciones bacterianas o virales, aunque también puede ser provocada por la aspiración de cuerpos extraños o infecciones fúngicas.

Clasificación de la neumonía

Según la Sociedad Italiana de Pediatría, la neumonía se clasifica en dos categorías principales: las neumonías adquiridas en la comunidad (community acquired pneumonia o CAP), que se contraen fuera del entorno hospitalario, y las neumonías adquiridas nosocomialmente (hospital acquired pneumonia o HAP), que se desarrollan en el hospital después de al menos 48 horas de hospitalización. Las HAP suelen afectar a pacientes con sistemas inmunitarios comprometidos o con enfermedades preexistentes.

Otra forma de clasificar la neumonía es según el agente patógeno que la causa. El más común es la bacteria Streptococcus pneumoniae, conocida como neumococo, para la cual existen dos tipos de vacunas: la vacuna de polisacáridos, destinada principalmente a adultos, y la vacuna conjugada, que se administra a lactantes y niños menores de 5 años. Otras bacterias que pueden provocar neumonía incluyen Haemophilus influenzae, Staphylococcus aureus, Legionella pneumophila, Pseudomonas aeruginosa, Acinetobacter baumannii y Klebsiella pneumoniae, siendo estas últimas responsables de la neumonía bacteriana hospitalaria.

Neumonía viral y fúngica

La neumonía también puede ser de origen viral, como señalan los expertos del Instituto Superior de Sanidad de Italia (ISS). Los virus más comunes en este caso son el virus respiratorio sincitial, que puede causar bronquiolitis en niños pequeños, así como los virus de la gripe de tipo A y B, y los coronavirus, incluyendo el Sars-Cov-2.

Leer:  Todo lo que necesitas saber sobre los parches para granos

En menor medida, especialmente en individuos con sistemas inmunitarios debilitados, la neumonía puede ser causada por infecciones fúngicas. Además, la aspiración de cuerpos extraños o sustancias tóxicas también puede provocar inflamación en el tejido pulmonar.

Síntomas de la neumonía

Los síntomas de la neumonía pueden manifestarse de manera repentina, en un periodo de 24 a 48 horas, o desarrollarse gradualmente a lo largo de varios días. Los síntomas más comunes incluyen tos seca o con flemas, dificultad para respirar, taquicardia, fiebre, dolor en el pecho, pérdida de apetito y una sensación general de malestar. Es recomendable consultar al médico si se presentan uno o más de estos síntomas. El médico puede utilizar un estetoscopio para escuchar ruidos anormales en los pulmones, que indican inflamación y acumulación de líquido en los alvéolos pulmonares.

Si los síntomas no mejoran en un plazo de 48 horas tras el inicio del tratamiento, puede ser necesario realizar pruebas adicionales, como radiografías, análisis microbiológicos del esputo o análisis de sangre, para identificar al patógeno responsable. Sin embargo, como indican los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU., no siempre se logra identificar el agente causante.

Grupos de riesgo para la neumonía

Los lactantes, niños pequeños y personas mayores de 65 años son los grupos más vulnerables a contraer neumonía. Según datos de la OMS, en 2017 esta enfermedad causó la muerte de más de 800,000 niños menores de cinco años a nivel mundial. Asimismo, los fumadores y aquellos con condiciones como asma, fibrosis quística, enfermedades cardíacas, renales o hepáticas, así como personas con sistemas inmunitarios comprometidos, también presentan un mayor riesgo de desarrollar neumonía.

Leer:  La medicina se expande: nuevas unidades docentes en Vigo y A Coruña

Noticias relacionadas