La presión de la velutina en Ourense
La velutina continúa ejerciendo una fuerte presión en la provincia de Ourense. Según la Consellería de Presidencia, se han retirado o neutralizado un total de 2.363 nidos de esta especie invasora durante 2025, cifra que se asemeja a la del año anterior, en el que se contabilizaron cerca de 2.400 nidos.
Lejos de observarse una clara disminución, los datos sugieren una estabilización en niveles altos, lo que indica que la presencia de esta especie no ha disminuido a pesar de los esfuerzos desplegados para su control.
Distribución de la plaga en el territorio
Al analizar los datos por concellos, se refuerza la noción de que la plaga se ha implantado de manera generalizada. No se trata de focos aislados, sino de una distribución que abarca todo el territorio provincial. La ciudad de Ourense es la que concentra el mayor número de intervenciones, con 166 nidos, seguida de O Carballiño con 106. Otros municipios como Cartelle (95), Allariz (92) y O Irixo (92) también destacan, lo que confirma que esta especie invasora afecta tanto a áreas urbanas como rurales.
En contraste, algunos concellos reportan cifras testimoniales o incluso nulas, como Oímbra, Petín o Vilariño de Conso. Sin embargo, esto no implica necesariamente la ausencia de la especie, sino un menor número de avisos o intervenciones.
Medidas de control y prevención
Desde 2020, el dispositivo de control ha sido centralizado y abarca los 313 municipios gallegos. La empresa pública Seaga es la encargada de la retirada de nidos tras los avisos ciudadanos, que se canalizan a través del teléfono 012. Esto permite una actuación rápida en situaciones de riesgo, especialmente en zonas habitadas o concurridas donde los nidos puedan representar una amenaza directa.
En paralelo, la Xunta ha intensificado en los últimos años las medidas preventivas. Entre estas, destaca el trampeo de primavera para capturar reinas de velutinas, con la colocación de 18.500 trampas que han permitido capturar 230.000 ejemplares, constituyendo una de las principales herramientas para frenar su expansión desde las fases iniciales.
A pesar de estos esfuerzos, los datos reflejan la dificultad para erradicar la especie. La combinación de la retirada de nidos, el trampeo y el seguimiento tecnológico, mediante aplicaciones que permiten geolocalizar cada intervención, ha logrado contener su crecimiento, aunque no ha reducido de manera significativa su presencia.
Además, la notable capacidad de adaptación de la especie encuentra en el territorio ourensano condiciones propicias para su expansión, tanto en entornos urbanos como rurales. La proliferación de avisos y la dispersión de nidos exigen una vigilancia constante durante gran parte del año.
La velutina no representa una amenaza puntual, sino que constituye un problema estructural en la provincia, con una incidencia sostenida que obliga a mantener de forma permanente los sistemas de control.

