
Un reciente videojuego que aborda la guerra del presidente Donald Trump en Irán presenta combates con el Papa y el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani. La premisa del juego es que no se puede ganar, lo cual es parte de su esencia.
El título, Operation Epic Furious: Strait to Hell, ha sido creado por The Secret Handshake, un colectivo anónimo de artistas que han producido varias obras satíricas en contra de la administración Trump. Este grupo previamente instaló una escultura dorada de Trump junto a Jeffrey Epstein en el National Mall, representando a ambos en una pose reminiscentemente similar a la de Jack y Rose en la película Titanic.
Un juego sin fin
El videojuego está disponible para jugar en línea, aunque actualmente hay tres máquinas de arcade operativas en el Monumento a la Guerra de Washington, DC, donde permanecerán por un tiempo, según un comunicado de prensa de The Secret Handshake. Junto a la instalación, una placa dice: “La administración Trump entiende que la mejor forma de vender la guerra es transformándola en un videojuego, por eso han creado los vídeos promocionales más impactantes sobre la guerra de Irán. Pero, ¿por qué conformarse con simples clips cuando se puede ir a toda velocidad? Presentamos Operation Epic Furious: Strait to Hell, un simulador de alta intensidad, patriótico y de acción en primera línea donde la libertad no se debate, se despliega. Sin sesiones informativas, sin vacilaciones; solo puro patriotismo pixelado. ¡Prepárense para jugar duro, porque este juego podría no tener fin!”.

