La antigua Casa de Baños de Ourense, situada en la calle Baixada de Outeiro, fue devastada por un incendio que se desató en la madrugada del viernes, dejando su interior prácticamente reducido a cenizas. El fuego comenzó alrededor de la 1:30 horas, cuando un vecino observó humo y alertó a los servicios de emergencia.
“Escuché un ruido y al asomarme vi que salía humo y me llevé un susto. Inmediatamente llamé al 091 para informar sobre la situación”, relató el testigo. La Policía Nacional y los bomberos de Ourense se desplazaron al lugar, donde los bomberos movilizaron 15 efectivos y cinco unidades, incluyendo tres autobombas, una bomba forestal y una autoescalera.
Acciones de los Bomberos
Al llegar, los bomberos encontraron un incendio de gran magnitud y confirmaron que el edificio afectado contaba con una estructura de madera. Su primera acción fue verificar que no hubiera personas en el interior y establecer una línea de ataque contra el fuego. Mientras tanto, otros miembros del operativo evacuaron el edificio colindante, obligando a al menos cinco vecinos a abandonar sus hogares debido al humo y la proximidad de las llamas. “Estuvimos fuera un par de horas y regresamos sobre las cuatro y media”, comentó un vecino afectado.
Uno de los principales objetivos del equipo de bomberos era evitar que el fuego se propagara a otros edificios. Gracias a su intensa labor, lograron contener las llamas, aunque el jefe del cuerpo de bomberos de Ourense, César Pichel, admitió que hubo momentos complicados debido a la cercanía de la cárcel de Progreso, los árboles y los cambios de viento.
Incendio Precedente y Sospechas de Provocación
Este incendio no fue el primero en la antigua Casa de Baños. Dos días antes, en la madrugada del miércoles, los bomberos habían acudido al mismo lugar tras recibir un aviso de un conato de incendio. La Policía Nacional se encargó de custodiar el edificio, que fue tapiado el jueves, y desalojó a los okupas que allí residían. “Los echaron por la mañana y esa misma noche ya prendieron fuego. No tengo dudas de que fue un acto de venganza”, afirmó un vecino, quien sospecha que el incendio fue intencionado.
La situación de la antigua Casa de Baños ha sido motivo de preocupación entre los vecinos, quienes han denunciado el abandono del edificio y la presencia de ocupantes ilegales. “Desde que se inauguró la pasarela del Barbaña, la situación se agravó. Antes, el acceso era solo por la calle Baixada de Outeiro, pero ahora pueden entrar y salir fácilmente, lo que ha facilitado el tráfico de drogas”, explicó un vecino, quien añadió que el edificio había sido un punto de encuentro para drogodependientes.

