julio 27, 2026

El salto desde el Puente Romano al Miño puede costar hasta 600 euros

El desafío del calor en Ourense

Combatir el calor que asedia a Ourense en estos días se ha convertido en un verdadero desafío. Las alternativas son variadas, pero no todas ofrecen la misma seguridad. Una de las prácticas más populares entre los jóvenes de la ciudad es el chapuzón en el río Miño, que incluye un salto desde el emblemático Ponte Romano.

Sin embargo, esta actividad no solo pone en riesgo la salud de quienes la realizan y de los bañistas, sino que también puede impactar económicamente a los infractores. La Ley Orgánica 4/2015, de protección de la seguridad ciudadana, clasifica como infracción leve “el escalamiento de edificios o monumentos sin autorización cuando exista un riesgo cierto de que se ocasionen daños a las personas o a los bienes”.

Consecuencias legales y económicas

El apartado de sanciones establece que las infracciones leves conllevan multas que oscilan entre 100 y 600 euros, lo que representa un gasto considerable para los infractores. Además, si alguien queda atrapado en el agua y requiere asistencia de los servicios de emergencia, podría enfrentarse a la obligación de cubrir el costo del rescate, incluyendo el pago total del operativo (personal, vehículos y material). “Las acciones siempre tienen consecuencias y cualquier rescate pone en peligro a los efectivos”, advierte un miembro de los servicios de emergencia.

A pesar de que el Ponte Romano es el lugar más conocido para saltar al río, existen diversos puntos entre este emblemático puente y la presa de Velle donde los jóvenes se lanzan al agua para refrescarse ante las altas temperaturas. Estos lugares alternativos también conllevan riesgos, tanto para la seguridad de los bañistas como para la legalidad de sus acciones.

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Puntos de salto y sus riesgos

Aunque el Ponte Romano es el más famoso, la búsqueda de lugares para lanzarse al río ha llevado a los jóvenes a explorar otros puntos. Sin embargo, cada salto implica un riesgo considerable, no solo para la integridad física de quienes se lanzan, sino también para la seguridad de quienes se encuentran en las cercanías. La combinación de diversión y peligro es un tema recurrente en las conversaciones sobre el ocio en Ourense durante los meses de calor.

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