julio 28, 2026

El relevo perfecto en el PP gallego: 20 años de transformación y liderazgo

La trayectoria de Alfonso Rueda

Hace dos décadas, Alfonso Rueda, actual presidente de la Xunta de Galicia, ocupaba el cargo de secretario municipal de Cambados tras haber sido parte de la Xunta en un puesto intermedio bajo la dirección de Jesús Palmou, quien en ese entonces era el número dos de un PP gallego que se encontraba en un proceso de sucesión de un líder considerado “insustituible”, Manuel Fraga. Este último entregó las riendas del partido a Alberto Núñez Feijóo el 15 de enero de 2006.

Palmou, quien recordó este proceso recientemente, recibió el “encargo” directo de Fraga -quien falleció seis años después, también un 15 de enero- de asegurar que el relevo se llevara a cabo “como Dios manda” en un momento complicado para el partido, que había perdido el Gobierno gallego. Según sus palabras, su única respuesta fue que la solución pasaba por abrir las puertas a la “democracia” interna.

Resultados y desafíos del PPdeG

Palmou se mostró satisfecho con el cumplimiento de su misión y destacó los resultados electorales que respaldaron la influencia del PPdeG desde la recuperación de la Xunta en 2009. Las cifras que mencionó incluyen cinco mayorías absolutas autonómicas consecutivas, cuatro de ellas bajo el liderazgo de Feijóo y la última con Rueda. Sin embargo, persiste una asignatura pendiente: el poder local urbano, ya que el PP solo gobierna en una de las siete ciudades gallegas, Ferrol.

La actual dirección del PPdeG confía en mejorar esta situación en los próximos comicios municipales y ha puesto en marcha su maquinaria interna, aunque reconocen que es “innegable” el logro de haber consolidado a Galicia como un “bastión” popular en un contexto donde las mayorías absolutas son cada vez más raras. Rueda admitió que recuperar la Xunta y superar los desafíos posteriores no ha sido “fácil”.

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La figura de Feijóo y su legado

Feijóo fue capaz de mantener la esperanza y la unidad en un partido que se encontraba desorientado, con la desaparición de la figura de Fraga, y lo más sencillo habría sido desmembrarse y enfrentar problemas. Sin embargo, ocurrió lo contrario. No fue nada fácil, era la primera vez que estábamos en la oposición en mucho tiempo, y superamos esa travesía en el desierto con éxito”, resumió Rueda.

En el transcurso de estas dos décadas, a pesar de los momentos de tensión, como la marcha de Feijóo al PP estatal, el PPdeG ha logrado mantener vigente el lema de ser “el partido que más se parece a Galicia”, adaptándose a la evolución de la sociedad. La actual dirección expresó su “orgullo” por el legado de Fraga y reafirmó su compromiso de defender su figura frente a los intentos de la izquierda de reescribir la historia.

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