Reacciones del presidente de la Xunta ante la situación en Irán
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha expresado su satisfacción por el hecho de que el Ejecutivo estatal “se empiece a mover” en relación a mitigar los efectos de la guerra en Irán. Sin embargo, ha insistido en la necesidad urgente de convocar a las comunidades autónomas para coordinarse y “consensuar entre todos” las medidas a adoptar. Estas declaraciones fueron realizadas ante los medios de comunicación tras un acto en Santiago, en un contexto marcado por las repercusiones económicas del conflicto en Oriente Medio. El Gobierno central ha indicado que está trabajando en un paquete de medidas y ha establecido contactos con diversos sectores afectados.
Rueda, alineándose con otras autoridades autonómicas, advirtió que hasta el momento el Ejecutivo central no ha contactado con la Xunta. Sin embargo, subrayó que debería hacerlo, ya que el impacto del conflicto, citando como ejemplo las exportaciones de empresas gallegas, podría ser “grande”. Además, puso de relieve “lo que pueda pasar” en relación con las relaciones comerciales con EE.UU.
La importancia de la coordinación entre comunidades autónomas
En este contexto, Rueda ha manifestado su comprensión de que se trata de una cuestión de “relaciones internacionales”, lo que implica que son los gobiernos de cada país los que deben “llevar la voz cantante y la coordinación”. “Por eso creemos que es tan importante y yo celebro que el Gobierno de España se empiece a mover”, argumentó. Tras su encuentro con los sectores implicados, reafirmó que el siguiente paso, “que debería ser inmediato”, es reunirse con las comunidades, dado que son ellas las que poseen “información sobre el terreno” para coordinar las acciones a seguir.
“Evidentemente, las medidas de carácter fiscal pueden ser las más efectivas y hay muchos países que ya las están implantando”, señaló el presidente gallego. También destacó que esto afecta a las comunidades, ya que “parte de esa recaudación” se destina posteriormente a ellas. “Pero entendemos que si el conflicto se prolongase, alguna medida hay que tomar”, añadió. Rueda expresó su deseo de que no se repita el impacto de la guerra de Ucrania, pero reivindicó que la Xunta había actuado con anticipación. “Sabíamos que iba a haber repercusiones y tomamos medidas de ajuste, que, por cierto, fueron impugnadas por el Gobierno central. Después ya las tomaron ellos, pero en aquel momento no quisieron hacerlo”, concluyó el presidente gallego.

