julio 27, 2026

El mapa de aparcamiento de Ourense se mantiene casi igual que hace veinte años

La crisis del aparcamiento en Ourense

Ourense enfrenta una grave escasez de plazas de aparcamiento. Cada día, más de 150.000 vehículos se desplazan por la ciudad, pero la oferta de estacionamiento es notablemente inferior a la demanda. Según el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), hay 18.000 aparcamientos libres en superficie, mientras que en los aparcamientos subterráneos, que suman alrededor de una veintena, solo se disponen de unas 5.000 plazas.

Estas cifras resultan insuficientes y han generado frustración entre los conductores que buscan un lugar donde dejar sus vehículos. La situación se ha agravado, especialmente en el centro de la ciudad, debido a la implementación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), la eliminación de plazas por peatonalizaciones y la supresión de la ORA, que eliminó de un golpe la rotación en 900 plazas que ofrecía este servicio.

Un sistema obsoleto

La infraestructura de aparcamientos en Ourense se asemeja a una instantánea de finales de los años 90. El 80% de la capacidad subterránea actual fue construida hace más de dos décadas. Desde entonces, solo se han realizado intervenciones menores o se han creado párquines asociados a infraestructuras específicas, como en el CHUO o en la estación de tren, que actualmente se encuentra saturada por abonos, convirtiendo la zona de parada temporal en un verdadero laberinto. Además, el cierre del aparcamiento de San Antonio en julio por orden judicial ha complicado aún más la situación.

No se vislumbra una solución que alivie el colapso actual. El caos se traslada a los llamados “leira parks”, donde los ourensanos que acuden a trabajar o realizar trámites estacionan bajo la ley del “sálvese quien pueda”. Los vehículos se amontonan en cualquier espacio vacío que encuentran, lo que agrava aún más la situación.

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Promesas incumplidas

A lo largo de los años, se han presentado múltiples planes destinados a abordar la necesidad de más plazas de aparcamiento. El propio PMUS, aprobado en 2019, contemplaba soluciones. Sin embargo, el futuro aparcamiento de Ponte Canedo parece ser la única realidad tangible, mientras que la prometida red de estacionamientos gratuitos permanece estancada tras años de espera.

Una extensa lista de párquines disuasorios que se habían proyectado ha quedado guardada en un cajón. Entre ellos, se encuentran los que se incluyeron inicialmente en la redacción del PXOM (Plan Seral de Ordenación Municipal) y los seis que formaban parte del Plan de Estacionamientos Disuasorios de la Xunta. Estos estaban previstos en ubicaciones estratégicas diseñadas para descarbonizar la ciudad, como O Couto, Expourense, el Campus Universitario o el acceso al centro, y prometían reducir el tráfico en el centro urbano.

Mientras tanto, la lista de zonas afectadas sigue creciendo. La instalación de rampas mecánicas en A Cuña, prevista por el Concello, eliminará más plazas de estacionamiento. Por ello, la Diputación ha solicitado esta semana la convocatoria “urgente” de una asamblea para tramitar la ejecución de un aparcamiento provisional.

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