El Concello de Ourense ha sido acusado de engañar al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible en un intento por retener los 1,4 millones de euros destinados a la obra de la avenida de Portugal. En el quinto informe oficial presentado para justificar los fondos Next Generation, el Concello afirmó que la reforma estaría completamente finalizada el 31 de diciembre de 2025. Sin embargo, el mismo documento admitía que, a esa fecha, la obra apenas alcanzaba el 28% de ejecución en ambos tramos, lo que plantea serias dudas sobre la capacidad del Concello para completar el 70% restante en un plazo tan breve, especialmente considerando que el proyecto ya era conocido por sus problemas.
La situación se complica aún más al observar la gestión del tiempo en la Casa Consistorial. Aunque el informe refleja la situación técnica de septiembre, la Oficial Mayor del Concello no lo firmó electrónicamente hasta el 31 de octubre de 2025. Esto otorgó al gobierno local un mes adicional para verificar la parálisis de los trabajos, confirmada por los vecinos. A pesar de ello, se envió un documento oficial a Madrid prometiendo “agilizar los trabajos” para cumplir con un plazo que, evidentemente, resulta físicamente imposible.
Compromisos y Realidad
En su comunicación con el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, el Concello buscaba asegurar la financiación, comprometiéndose a cumplir con los plazos de ejecución en el quinto informe sobre el grado de actuación para justificar el uso de los fondos Next Generation solicitados. Este documento, firmado el 31 de octubre, establece la finalización de la obra para el 31 de diciembre de 2025, lo que contrasta con la realidad de los trabajos en curso.
Lo más preocupante de estos informes es la afirmación de que “no se han detectado deficiencias en el sistema de control”, a pesar de que Opain se encontraba en una situación financiera crítica desde septiembre y en proceso de reestructuración previa al concurso de acreedores. Esta falta de transparencia en la información parece ser una estrategia para evitar que el ministerio deniegue nuevas prórrogas.
Posibles Soluciones y Estrategias
Ante la parálisis de las obras, el Concello está considerando una maniobra administrativa para reanudar los trabajos. Según fuentes cercanas, se está analizando la posibilidad de activar la cesión del contrato a una nueva empresa constructora. Esta estrategia se presenta como una alternativa para reanudar las obras, que han estado detenidas durante meses debido a impagos y falta de supervisión.
La opción de que Opain solicite el traspaso de los trabajos es una de las alternativas que se están considerando. Sin embargo, el Concello se enfrenta al desafío de encontrar una empresa dispuesta a asumir una obra a medio terminar. Además, se está evaluando la viabilidad de la cesión tramo a tramo, aunque la ley prohíbe esta opción si no se ha ejecutado al menos el 20% del presupuesto. Según las certificaciones oficiales, los tramos de Ervedelo y el segundo contrato hasta Marcelo Macías rondaban en octubre el 30% de ejecución, lo que podría permitir técnicamente el traspaso.
Mientras tanto, los negocios y vecinos continúan atrapados entre zanjas y rampas provisionales, esperando una solución que parece lejana. La situación se ha vuelto insostenible, y la presión sobre el Concello aumenta a medida que los días pasan sin avances significativos en la obra.

