Cientos de miles de personas disfrutaron del eclipse solar en Galicia, con diferentes posibilidades de verlo en su totalidad según la ubicación, pero con un interés común ante una oportunidad “única”. Este fenómeno se desarrolló en un contexto de advertencias de prudencia por parte de las autoridades y un énfasis en el uso de gafas homologadas.
Un evento esperado
El 12 de agosto, tras más de un siglo de espera, la franja de totalidad volvió a atravesar diagonalmente la comunidad autónoma. El fenómeno comenzó alrededor de las 19.30 horas, alcanzando su punto más álgido sobre las 20.30 horas, momento en el que el día se oscureció por completo para volver a la normalidad un minuto después.
Sin embargo, hubo 29 zonas donde no se pudo acceder para observarlo. Entre los lugares no visitables se encontraban la Torre de Hércules en A Coruña, donde muchas personas se congregaron en los accesos cercanos, así como la playa de Carnota, O Fuciño do Porco en O Vicedo y el Monte da Guía en Vigo, entre otros.
Reacciones del público
Independientemente de si el eclipse fue total o parcial, el disfrute fue generalizado, a pesar de las circunstancias específicas de cada localidad. Algunas personas expresaron su decepción por las nubes que obstaculizaron la visión completa del fenómeno, aunque se escucharon expresiones de euforia cuando el día se oscureció, seguido de aplausos y gritos al regresar la luz.
“Sin palabras”, comentaron algunos asistentes, mientras que otros describieron el fenómeno como “espectacular”. “Ha sido increíble”, afirmó una joven que tuvo la oportunidad de ver el eclipse en su totalidad. La expectación y curiosidad inicial se transformaron en una sensación de haber presenciado algo especial.
Un acontecimiento multitudinario
“Es un acontecimiento”, afirmaron muchos de los presentes, coincidiendo en que se trataba de un momento esperado. La afluencia de personas fue notable en toda Galicia, con visitantes que habían planeado sus vacaciones en torno al eclipse y otros que se encontraban en la comunidad por motivos de viaje.
En A Coruña, se estima que unas 225.000 personas presenciaron el evento, congregándose en lugares como la ensenada de la Torre, el Monte de San Pedro y O Portiño. La presencia de turistas de otras partes de España y del extranjero fue significativa, muchos de ellos equipados con cámaras para capturar el momento.
La jornada se desarrolló en un ambiente de refuerzo de los efectivos de emergencias, incluyendo personal del 112, sanitarios y Protección Civil, así como agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, garantizando la seguridad de los asistentes.

