Intermediación en Conflictos Vecinales
La oficina de Relaciones Ciudadanas de la Policía Local de Vigo se ha convertido en un referente en la mediación de conflictos. Desde su creación hace más de dos décadas, han recibido miles de cartas de agradecimiento de ciudadanos que han logrado superar situaciones difíciles. Gracias a la intervención de los agentes, muchos vigueses han podido evitar que sus problemas se conviertan en delitos o que terminen en los juzgados. Este esfuerzo ha sido fundamental para frenar conflictos que, de no ser atendidos, podrían haber tenido desenlaces trágicos.
La iniciativa, impulsada en 2006 por el oficial Marón y el actual jefe del cuerpo municipal, Alberto Carballo, busca ofrecer una atención más directa y personalizada a los ciudadanos. A través de un diagnóstico claro de los problemas, se trabaja para alcanzar soluciones definitivas, lo que ha permitido a la unidad convertirse en un modelo a seguir para otras ciudades y municipios en Galicia.
Desafíos en la Atención a la Ciudadanía
El equipo, compuesto por Guillermo, Rosaura, David, Jara y Tania, se enfrenta a cerca de medio millar de peticiones de ayuda cada año. En 2026, se prevé tramitar alrededor de 200 expedientes, continuando con un alto porcentaje de éxito en la resolución de casos. Rosaura destaca que la mayoría de los conflictos están relacionados con disputas vecinales y familiares, que van desde problemas de ruidos hasta cuestiones de salubridad. “Nuestro papel es mediar entre las partes y buscar una resolución”, afirma.
Los agentes también se enfrentan a situaciones complejas, como problemas de salud mental y adicciones. Guillermo menciona que, en ocasiones, las intervenciones se centran en casos de síndrome de Diógenes, donde la acumulación de objetos y basura puede generar conflictos con los vecinos. “Estamos en la calle, y a veces los ciudadanos no son conscientes de las molestias que causan”, añade Jara, enfatizando la importancia de la mediación.
La Soledad de los Mayores
Uno de los problemas más alarmantes que enfrenta el equipo es la soledad no deseada entre los mayores. Rosaura señala que en Vigo hay cerca de 8.000 personas mayores de 65 años que sufren esta situación, lo que conlleva dificultades en su movilidad y salud mental. La intervención de los agentes es crucial para ofrecer apoyo y colaboración con Bienestar Social y Fiscalía, asegurando que estas personas reciban la atención necesaria.
Entre las intervenciones exitosas, se destacan casos de personas que han vivido en condiciones insalubres durante años. Un ejemplo es el de un residente que no había salido de su hogar en quince años. Tras una caída que alertó a los vecinos, los agentes lograron establecer contacto y facilitar la atención médica necesaria. “No fue fácil al principio, pero al final conseguimos que recibiera la ayuda oportuna”, relatan los policías, subrayando la importancia de su labor en la comunidad.

