La intranquilidad durante la noche en el barrio de A Ponte se ha intensificado debido a una nueva oleada de hurtos utilizando la misma técnica. Este miércoles, un vehículo fue encontrado con una ventanilla rota y el interior desordenado al amanecer.
Un nuevo incidente en la zona
El coche en cuestión es un Mercedes que permaneció estacionado durante la noche en el cruce de la calle San Rosendo con la calle San Pedro Mezonzo, en una de las calles paralelas a la vía de la estación. Una trabajadora de un negocio cercano fue testigo de la escena esa misma mañana, cuando ya no había nadie en el lugar: «Estaba la alcantarilla delante del coche. Había barras de labios tiradas… el interior estaba todo revuelto», recuerda.
Para esta testigo, este nuevo incidente ya casi no sorprende. «Días antes, rompieron las ventanas de tres o cuatro coches en la calle San Payo, y la semana anterior, otro detrás de la San Rosendo», comenta con la inquietud de quien lo vive en carne propia: «En dos meses, entraron a nuestro local seis veces. Tuvimos que poner una alarma y ya no volvieron».
La técnica del alcantarillazo
La técnica de la alcantarilla afecta tanto a vehículos como a negocios, siendo una práctica que ya había dejado casos similares en el pasado. En el verano de 2024, se rompieron varios parabrisas utilizando los hierros que rodean las macetas de los árboles, mientras que en el verano anterior, unos ladrones emplearon este método para robar en una droguería del barrio ourensano.
La repetición de estos delitos ha generado un clima de inseguridad en la comunidad, donde los residentes se sienten cada vez más vulnerables. La preocupación por la seguridad personal y la de sus propiedades se ha convertido en un tema recurrente entre los vecinos de A Ponte, quienes exigen medidas más efectivas para combatir este tipo de delitos.

