julio 27, 2026

Anxo Quintana revela la verdad detrás de las mentiras que sorprendieron al BNG

«`html

El hilo de la conversación con Anxo Quintana gira en torno al 20 aniversario del Gobierno de coalición entre PSdeG y BNG en la Xunta, con Emilio Pérez Touriño como presidente y él como vicepresidente. “Al hablar de esto con mi mujer, le dije que es un tema que parece tan lejano y, si lo ves en perspectiva, fue tan poco tiempo en comparación con el resto, pero hay un gran desconocimiento, una cantidad terrible de gente que ni siquiera sabe que gobernamos. Como tampoco se hizo bandera de eso, contribuyó al olvido. Pero bueno, siempre da pie a hablar de otras cosas para que no sea nostálgico el asunto”. Inicia la entrevista con una sonrisa al ver para la foto una bandera gallega con un corazón rojo en el centro, diseñada por Antón Lezcano, coruñés de padres ourensanos y autor de otra iconografía como la bandera de la vaca o la ilustración “Yes we Quin” de la campaña de 2009. Luego cambia su expresión al recordar los momentos más difíciles “de un trabajo de gobierno” que considera “excepcional”.

El Reconocimiento del Voto

Pregunta.Tal día como el pasado viernes, 27 de junio, hace 20 años, el recuento del voto de la emigración de Pontevedra confirmaba que podían formar gobierno.

Respuesta.Recuerdo que para mí el recuento quedó finiquitado el día de las elecciones. Los datos que teníamos hacían impensable que pudiera modificarse el resultado y las alegrías, penas y celebraciones ya estaban hechas. Fue una ratificación de lo que ya habíamos visto.

Negociaciones y Gobierno

P.Federico Trillo llegó esa mañana con una ristra de abogados y se dijo que Manuel Fraga mandó reconocer el resultado y parar la impugnación.

Leer:  La transferencia de la AP-9 a Galicia da un paso crucial en el Congreso a pesar de la oposición de PP y Vox

R.Penso que a Fraga y al PP les costó digerir el resultado, también creo que antes de la campaña el PP había asumido la derrota, pero después de las elecciones su instinto de supervivencia les llevó a pensar que todo era posible, pero la distancia era tan contundente que no daba lugar a pensarlo seriamente.

P.Usted se estrenaba como candidato en vez de Beiras, el BNG baja cuatro diputados pero tiene la Xunta en la mano. ¿Recibió alguna recomendación para no entrar en el Gobierno?

R.No, en absoluto. Creo que todo el mundo tenía muy claro que si del BNG dependía el cambio, tenía que producirse sin ningún género de duda. Por eso, el resultado, siendo no plenamente satisfactorio para nuestros intereses partidarios, sí que era lo suficientemente bueno para que el BNG utilizara su representación parlamentaria para provocar ese cambio desde el minuto cero. Pensamos que eso era lo que había que hacer, de hecho, nada más terminar el recuento, llamé a Touriño para manifestarle mi deseo de colaborar en la construcción de un gobierno alternativo con una propuesta a la presidencia de la Xunta de cambio.

P.¿Fueron fáciles las negociaciones?

R.Este tipo de cosas nunca son fáciles, pero fueron rápidas y sin sobresaltos destacables, más allá de la lógica competencia por saber de qué áreas cada uno debería responsabilizarse, sabiendo que los dos teníamos que aceptar un árbitro básico que era el resultado electoral.

P.Y tocó gobernar, ya con Núñez Feijóo en vez de Fraga liderando la oposición.

R.Feijóo demostró tener un perfil político muy bajo durante los tres años que lideró la oposición. De hecho, el gran problema electoral del Partido Popular en 2009 era que Feijóo no sumaba, como candidato no impulsaba la capacidad electoral del PP en Galicia, que ya era mucha, pero no suficiente. No era el candidato ideal, ese candidato que determina una victoria. Precisamente por eso recurrieron a la campaña que hicieron porque el candidato no les daba el suplemento electoral suficiente para asegurar la victoria.

Leer:  Román Rodríguez, conselleiro de Educación, anuncia que el centro Eduardo Barreiros cuenta con la primera patente de un proyecto

P.Luego hablaremos de la campaña. Visto con tiempo, ¿considera un error el empeño en escenificar la tarea de cada mano de la coalición dando pie a Feijóo a machacar con que “un bigoberno salía el doble de caro”?

R.Francamente no. El tiempo demostró que aquella era una impostura llena de falsedades. A Feijóo y al Partido Popular les parecen mal los gobiernos de coalición mientras no tenga que hacerlo él y además con Vox, “entonces son un bien para la patria”. En política, cuando aceptas el marco de discusión que intenta imponer el adversario, estás cavando tu propia fosa. El PP criticaba el gobierno de coalición para establecer un marco de discusión en el cual solo era posible un gobierno unipartidario, que sería el de ellos, claro.

P.¿Cómo eran las reuniones del Consello da Xunta?

R.Francamente había entendimiento, las cosas venían suficientemente trabajadas con anterior

Noticias relacionadas