Desigualdad en Infraestructuras
En la actualidad, Ourense presenta una estación de tren inferior en comparación con Santiago, y esta situación se mantendrá hasta bien entrada la próxima década. A pesar de la futura inauguración de la intermodal en Ourense, su único mérito será el elevado costo de su construcción: 140 millones de euros frente a poco más de 70 millones en Santiago. Esta notable diferencia en el presupuesto no se traducirá en una mejora significativa, ya que los servicios ofrecidos al público serán inferiores.
Un claro ejemplo de esta disparidad es el parking público. En Santiago, se prevé su finalización para 2027. Aunque inicialmente se había planeado un aparcamiento en superficie con 360 plazas, se optó finalmente por un diseño subterráneo de tres plantas con capacidad para 932 vehículos, lo que triplica la capacidad del parking de Ourense, que cuenta con 300 plazas, muchas de las cuales están ocupadas por empresas de alquiler de coches. La saturación del aparcamiento en Ourense impide ofrecer un servicio adecuado a los negocios y residentes de la zona.
Estación de Autobuses: Un Proyecto Limitado
La estación de autobuses tampoco se presenta favorablemente. Aunque representa una mejora respecto a la anterior, no alcanza las prestaciones de la terminal en Santiago. La adjudicación para la construcción de la terminal en Ourense fue de 3,5 millones de euros, en contraste con más de 10 millones en Santiago. La Xunta, encargada de esta parte de la intermodal, eligió en la capital gallega un edificio independiente de dos plantas, con amplias zonas de espera y servicios, mientras que en Ourense se construyó una sala de espera más básica con máquinas expendedoras, adyacente a las dársenas.
El proyecto original de Norman Foster ha quedado muy reducido. En Santiago se optó por conservar el edificio histórico y construir nuevas infraestructuras para la atención a los viajeros, mientras que en Ourense se contempla una combinación del edificio antiguo con el nuevo, además de soluciones provisionales como los actuales andenes y la futura marquesina. Estas decisiones, según el análisis, incrementan los costos de la estación sin ofrecer una mejora equivalente en sus servicios.

