julio 27, 2026

SpudCell y el grave problema detrás del anuncio de la célula sintética supuestamente creada desde cero

Un equipo de investigadores de la Universidad de Minnesota ha dado a conocer SpudCell, una célula sintética construida a partir de componentes químicos específicos, que tiene la capacidad de alimentarse, crecer, replicar su ADN y dividirse durante varias generaciones. Este anuncio representa un posible avance en el campo de la biología sintética, aunque también ha suscitado un intenso debate, ya que los experimentos aún están lejos de lograr la creación de vida artificial y la manera en que el equipo comunicó sus hallazgos ha generado críticas entre otros científicos.

El estudio, que abarca aproximadamente 190 páginas, ofrece una descripción detallada de SpudCell. Según el manuscrito y la información proporcionada por el equipo, la célula está compuesta por entre 150 y 200 tipos de componentes moleculares y es capaz de alimentarse, crecer y autorreplicarse, aunque solo durante cinco generaciones. Su genoma contiene alrededor de 90,000 pares de bases, lo que representa 50 veces menos que el genoma de la bacteria Escherichia coli.

Un avance en la biología sintética

“SpudCell demuestra que muchos de los procesos centrales de la vida se pueden reconstituir a partir de componentes completamente especificados y purificados individualmente. Aunque aún queda mucho por hacer, el enfoque de alimentación basado en nanovesículas sienta las bases sobre las que podemos construir”, afirmaron los investigadores en una nota de prensa.

Construir una célula sintética desde cero es uno de los objetivos más ambiciosos de la biología sintética. En teoría, crear una a partir de componentes químicos definidos podría ayudar a entender qué hace que un microorganismo esté “vivo” y cómo interactúan los sistemas que permiten la vida celular. Además, replicar un sistema así permitiría investigar qué funciones son esenciales para que un conjunto de moléculas adquiera propiedades asociadas con la vida, un desafío que la ciencia ha intentado definir durante siglos.

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Aplicaciones potenciales de las células sintéticas

Más allá de las cuestiones filosóficas, las células sintéticas, si se logran desarrollar, podrían actuar como plataformas programables o “piezas de hardware” para realizar tareas específicas. Por ejemplo, los científicos podrían diseñar células que sintetizan proteínas, lo que podría mejorar la fabricación de medicamentos, producir vacunas, degradar contaminantes o generar combustibles. La creación de una célula desde cero también permitiría eliminar muchas funciones que la evolución ha incorporado para la supervivencia en la naturaleza, pero que podrían ser innecesarias para aplicaciones concretas.

Los intentos por construir células sintéticas se remontan a hace cerca de 30 años. Hasta ahora, estos esfuerzos han sido limitados a demostraciones de funciones aisladas o pruebas de concepto. Según los autores, SpudCell tiene la ambición de convertirse en algo más que una protocélula: busca ser una plataforma sintética capaz de integrar múltiples sistemas simultáneamente y servir como base para futuras investigaciones.

Perspectivas de expertos sobre SpudCell

Víctor de Lorenzo, investigador del CSIC en el Centro Nacional de Biotecnología, quien no participó en el estudio pero tuvo acceso al manuscrito, comentó: “El trabajo me parece técnicamente sólido y un avance tecnológico importante, pero no se trata de la creación de vida en el laboratorio, una afirmación que resulta claramente exagerada. Lo que se demuestra es la capacidad de ensamblar manualmente, utilizando componentes bioquímicos y partes celulares preexistentes, un sistema similar a una célula que reproduce algunas de sus funciones”.

Por su parte, Andrés Moya, Catedrático de Genética en la Universitat de València, destacó: “El trabajo presenta un avance significativo en la construcción de células sintéticas al integrar, en un mismo sistema, procesos de crecimiento, captación de nutrientes, replicación del ADN, expresión génica y división. Más que reproducir funciones celulares aisladas, los autores logran coordinar estas actividades en un ciclo funcional que se asemeja al comportamiento de una célula mínima”.

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