julio 27, 2026

¿Siempre eliges el mismo tipo de pareja? La ciencia revela las razones

Un elevado número de personas sostiene que no tiene un tipo de pareja ideal. Al finalizar una relación, muchas afirman estar abiertas a conocer a individuos con perfiles muy diferentes, que en ocasiones son completamente opuestos a los de su expareja. Sin embargo, la evidencia científica sugiere que esta afirmación podría no ser del todo precisa. Al menos dos estudios indican que los seres humanos tienden a buscar, con más frecuencia de lo que creen, compañeros sentimentales con rasgos de personalidad y características físicas similares entre sí.


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Entonces, ¿siempre elegimos el mismo tipo de pareja? Para abordar esta pregunta, investigadores de la Universidad de Toronto analizaron datos del German Family Panel, un estudio longitudinal que recopila información sobre la dinámica de pareja y familiar de adolescentes, adultos jóvenes y personas de mediana edad en Alemania.

Los científicos identificaron a 332 participantes, 159 hombres y 173 mujeres, que contaban con autoinformes de personalidad tanto de ellos mismos como de dos parejas distintas a lo largo de un periodo de nueve años.

El estudio, publicado hace unos años en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), explica que tanto los participantes como sus dos parejas respondieron a la prueba de los “Cinco Grandes”, una evaluación ampliamente utilizada para medir los patrones de pensamiento, comportamiento y emociones de una persona a partir de cinco dimensiones: apertura a la experiencia, responsabilidad, extroversión, amabilidad y neuroticismo.

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Las respuestas fueron analizadas mediante un modelo estadístico que consideró tres posibilidades: que la personalidad de la pareja actual fuera similar a la de la población general, que se asemejara a la del propio participante o que compartiera rasgos específicos con la personalidad de la expareja.

Los resultados respaldaron las tres hipótesis, aunque con variaciones en su magnitud. Si bien las parejas actuales compartían numerosos rasgos con la personalidad promedio de la población, los investigadores notaron que también tendían a asemejarse a la del propio participante, un fenómeno conocido como emparejamiento selectivo, donde las personas suelen sentirse atraídas por individuos con características similares a las suyas. Además, se encontró que las parejas actuales presentaban una personalidad significativamente parecida a la de las exparejas.

Los hallazgos del estudio indicaron que esta similitud no podía explicarse únicamente por la elección de parejas consideradas socialmente deseables o por la búsqueda de individuos parecidos a sí mismos. Los datos sugieren un patrón más específico: muchas personas parecen sentirse atraídas de manera recurrente por un mismo tipo de personalidad, incluso después de finalizar una relación.

Para verificar que este resultado no dependía del método estadístico utilizado, los investigadores realizaron un segundo análisis con una técnica conocida como correlación intraindividual o correlación de perfiles, eliminando los rasgos compartidos por la mayoría de la población. La conclusión fue prácticamente la misma: las personas tienden a elegir nuevas parejas sentimentales con rasgos de personalidad similares a los de sus relaciones anteriores.

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