julio 27, 2026

Rodrigo y Xiana, destacados estudiantes de la PAU en Ourense, cursarán matemáticas: elegí esta carrera por mi profesora, me gustaría poder ser como ella

El esfuerzo da sus frutos

“El esfuerzo al final no traiciona, siempre te da resultados”, afirma con convicción Rodrigo Villaverde, un estudiante del colegio Maristas que ha logrado un notable 9,7 en la fase general de la PAU (prueba de acceso a la universidad). Este resultado, combinado con su media de Bachillerato y las materias específicas en las que se presentó, como Matemáticas II, Matemáticas Aplicadas y Química, le otorga un total de 13,58. “Me sorprendió porque al salir de los exámenes sabía que me habían salido bien, pero pensaba en algunos fallos que podía haber tenido”, comenta, subrayando que el resultado fue “toda una sorpresa”.

Rodrigo recibió la noticia de su calificación en el gimnasio y lo primero que hizo fue llamar a su madre. “Me dicen que haga lo que yo quiera, lo que más me guste”, menciona, aunque su decisión está tomada: desea estudiar Matemáticas en Santiago. La razón es sencilla. “Es una asignatura que me gustaba desde pequeño, pero cuando decidí realmente estudiar la carrera fue en estos dos últimos años de Bachillerato”, explica este joven ourensano.

Compañeros en la misma senda

Villaverde no es el único ourensano que ha destacado en la PAU. También comparte su interés por las Matemáticas con Xiana Sotelo, estudiante del IES Otero Pedrayo, quien ha obtenido una calificación final de 13,132. “Mi familia sí que confiaba en que iba a conseguir una nota así, yo dudaba más”, confiesa con satisfacción. Su forma de enterarse de la nota fue diferente; se unió a la tendencia de las redes sociales y grabó un vídeo con su novio en el que él vio las notas y ella comentaba lo que esperaba sacar en cada asignatura, lo que le causó una gran sorpresa.

Leer:  Tractorada de ganaderos y agricultores por condiciones justas paraliza Ourense y San Cibrao

La elección de Xiana de estudiar Matemáticas está relacionada con su reciente etapa educativa. “Elegí esta carrera por mi profesora de Matemáticas, Marina Borrajo, me gustaría poder ser como ella”, revela emocionada. Ambos estudiantes coinciden en que al ver el primer examen “los nervios desaparecieron”. “La verdad es que no fue tan horrible como lo pintaban”, reconoce Xiana, quien, afortunadamente, no tuvo que enfrentarse a los exámenes que generaron controversia.

Un equilibrio entre estudio y ocio

A diferencia de lo que muchos podrían pensar, estos estudiantes ourensanos tienen claro que no es necesario “dejar de lado tus aficiones para obtener unas notas altas”. Xiana se preparó en la Biblioteca Nós, donde asistía todos los días, pero también se tomaba tiempo para “descansar y hablar con mis amigos”. Por su parte, Rodrigo asistía a clase por las mañanas y dedicaba las tardes a estudiar, memorizar, hacer ejercicios y repasar exámenes anteriores. “También incluía descansos para ir al gimnasio o salir con mis amigos para desconectar”, señala el alumno de Maristas, quien considera que encerrarse en una rutina de estudio “puede incluso llegar a ser negativo”.

La experiencia de estos jóvenes demuestra que el equilibrio entre el estudio y el ocio es fundamental para alcanzar el éxito académico, y que el esfuerzo, sin duda, tiene su recompensa.

Noticias relacionadas