julio 27, 2026

Los trabajadores de La Molinera afirman que los últimos cuatro años han sido una estafa

El centro de La Molinera se encuentra en sus últimas semanas antes de unirse a la lista de espacios municipales cerrados y sin uso. Desde principios de año, el actual Centro de Innovación Tecnológica ha estado transfiriendo sus proyectos a los Servicios Informáticos del Concello de Ourense. Este proceso debería culminar el cinco de abril, según fuentes consultadas, momento en el que los seis ingenieros informáticos que aún conforman el equipo, inicialmente contratados para desarrollar proyectos relacionados con la inteligencia artificial, concluirán su contrato y dejarán de trabajar allí.

Estado de Abandono

El propio edificio muestra ya signos de abandono. Un vistazo a su interior y exterior revela la falta de uso, con un cartel informativo que solicita llamar a un teléfono para acceder, indicando que “se le abrirá por la puerta lateral del edificio”. El interior presenta una sucesión de salas apagadas, con los atrios diseñados para el encuentro y diálogo también vacíos. Solo en la sala donde permanecen los pocos trabajadores que aún quedan se percibe algo de actividad.

Algunos de los trabajadores consultados por La Región expresan que la sensación que les queda tras tres años de actividades es de “estafa”. “Orgánicamente, dependíamos del alcalde, quien nunca nos dio una indicación clara de lo que quería”, comentan las mismas fuentes. “Íbamos a ser un centro de IA. Aprobamos el examen de acceso 13 personas, pero el Director (David Olivieri) dimitió poco después de comenzar”, añaden los empleados.

Desarrollo y Futuro

Sin orientación ni mando al frente, “tuvimos que irnos buscando las castañas”, indican las mismas fuentes, quienes fueron responsables “de desarrollar la app del Concello, con la que empezamos a limar asperezas y aportar soluciones”. Otro ingeniero consultado sostiene que “fuimos víctimas del éxito. Aportamos muchas cosas, y ahora tenemos el mandato de transferir todo. Serán otros quienes continúen los desarrollos”.

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Este cambio de manos puede traducirse en nuevos retrasos para la implementación de herramientas necesarias para el funcionamiento de la ciudad y el consistorio. El personal consultado señala que “somos perfiles diferentes. Aquí todos somos ingenieros informáticos, y en el departamento de Servicios Informáticos hay más perfiles de telecomunicaciones, menos centrados en desarrollo”. La misma fuente no oculta su decepción, porque “vine aquí para trabajar en IA y, al final, estás haciendo cosas del día a día, pero no desarrollas Inteligencia Artificial. Los últimos cuatro años han sido una estafa”, asegura.

Proyectos Pendientes

Entre los proyectos que quedan en el aire, los trabajadores mencionan “el sistema de control del Casco Vello, que está funcionando parcialmente. Su sistema de reconocimiento de matrículas lo desarrollamos nosotros, y eso se conecta con el centro de control. Ahora mismo está parado, así que cuando la gente haga una petición, pueden recibir la notificación de un registro correcto, y al mismo tiempo recibir la sanción”.

También quedan en vía muerta “el control horario de los trabajadores, que queda en el aire, igual que el de policías y bomberos. Toda la parte de Educación está también parada, al igual que el tablón antifraude y la web del Concello”. Además, “el programa de control de colonias, que preparábamos con Progape, y el registro de Perros Potencialmente Peligrosos quedan sin terminar”, concluyen las mismas fuentes.

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