julio 27, 2026

Roblox: el imperio de los cubos que transforma el futuro digital

Si todavía piensas que Roblox es únicamente un espacio para personajes cuadrados donde los niños pasan el rato, no has percibido cómo está transformando el mundo desde las manos de millones de usuarios. En 2026, esta plataforma cuenta con 151.5 millones de usuarios activos diarios, según el último informe de Roblox Investor Relations.

Los datos de DemandSage indican que los jugadores más activos ya no son solo niños, sino jóvenes de entre 17 y 24 años. Esta evolución hacia una audiencia más madura ha convertido a Roblox en un verdadero motor económico: la compañía distribuyó más de $1,000 millones de dólares entre su comunidad de creadores en el último año.

Los mil desarrolladores principales generan ingresos promedio de $1.1 millones de dólares anuales, según el Annual Economic Impact Report.

El imperio del gaming, la industria que está reescribiendo la cultura pop

Mientras el mundo debate sobre el futuro del entretenimiento, millones de personas ya no solo juegan, sino que viven en él.
Esta semana, desde WIRED en Español, lanzamos nuestro especial de videojuegos.

Arrow

El código abierto como motor de un imperio

Este ecosistema florece gracias a su filosofía de código abierto. Aunque Roblox es una plataforma propietaria, utiliza Luau —un lenguaje derivado de Lua— que proporciona herramientas de creación accesibles para que cualquiera pueda inventar mundos de manera colaborativa.

El núcleo de este universo es Roblox Studio, un entorno que permite la creación en tiempo real sin requerir amplios conocimientos de programación. Es similar a trabajar simultáneamente en un archivo de Google Drive, pero desarrollando un videojuego.

Leer:  La IA está materializando las peores pesadillas de los gamers

Para 2026, la incorporación de asistentes de inteligencia artificial generativa ha simplificado aún más el proceso. Ahora, incluso aquellos sin experiencia previa pueden crear sistemas de física complejos o efectos visuales dinámicos simplemente describiéndolos. Esto elimina las barreras que antes separaban una gran idea de un producto funcional disponible en el mercado global, despertando el interés de los jóvenes por la programación, la creatividad y la narrativa.

De las filas para ir al baño a los Juegos Olímpicos

Como solían decir nuestros abuelos: “hay de todo en la viña del Señor”. Existen minijuegos de toda índole: desde personas que hacen fila para ir al baño virtual (y otros que pagan dinero real para evitar la espera), hasta gamers que buscan el disfraz más divertido para que sus rivales lo voten, o mundos donde se contratan programadores profesionales para atraer a las nuevas generaciones.

El Comité Olímpico Internacional lo entendió hace tiempo. En busca de visibilidad entre los jóvenes, creó «Olympic World» de Visa para los Juegos Olímpicos de París 2024, una jugada maestra que permitió a millones de usuarios competir en estadios virtuales mientras la marca se posicionaba en la mente de la generación alfa. Allí se ofrecían pruebas olímpicas virtuales como ciclismo, atletismo o clavados, además de un salón interactivo con momentos históricos que alimentaron el interés por las transmisiones olímpicas de ese verano.

Noticias relacionadas