Un juicio marcado por la controversia
¿Se trata de una desgracia fortuita o de un delito de homicidio por imprudencia grave? Esta pregunta fue el eje del juicio celebrado el pasado martes en el Juzgado de lo Penal 1 de Ourense, donde se enfrentaron dos posturas irreconciliables. Por un lado, la defensa argumentó que la víctima cruzó de manera indebida, alegando la existencia de un “ángulo muerto” y la falta de espejos en el camión. Por otro lado, la Fiscalía y la acusación particular denunciaron el exceso de confianza del conductor, quien se exculpó afirmando que “se puso delante mía y no lo vi”.
La fiscalía solicitó una condena de dos años de prisión y la retirada del carné de conducir durante tres años para el conductor, Jorge O. A. En su alegato final, la fiscal fue contundente al señalar que “el peatón tenía prioridad de paso”. La reconstrucción del siniestro reveló que el acusado conducía un camión Mercedes a las 12:45 horas del 29 de marzo de 2023, procedente de una cantera por un camino de tierra.
Detalles técnicos y la responsabilidad del conductor
Al llegar a la intersección con la glorieta de la avenida de Zamora y Rúa Seixalbo, el conductor se colocó en el carril izquierdo debido a un autobús estacionado en el derecho. La acusación destacó un “detalle técnico” crucial: el camión arrancó tras detenerse, pero lo hizo “sobrepasando la línea de detención”. Según la fiscal, al iniciar la marcha para entrar en la rotonda, el chófer no se percató de la presencia de la víctima, quien cruzaba correctamente por una zona habilitada, según el atestado de la Policía Local.
La defensa intentó desviar la atención hacia la conducta negligente de la víctima, argumentando que el atropello fue resultado del cruce indebido del peatón, quien supuestamente se introdujo en un ángulo ciego al salir de la glorieta. El abogado del acusado sugirió que la víctima “no valoró el peligro” o que “pudiera ir distraído”, llegando a calificar al acusado como otra de las “víctimas” de la situación.
Reacciones y consecuencias del juicio
Para las acusaciones, el incidente no fue una fatalidad invisible, sino una falta de previsión. El conductor inició la maniobra “omitiendo las más elementales normas exigibles”, sin las herramientas de visión necesarias y sin asegurarse de que la vía estaba libre. Este caso llegó a juicio tras la intervención de la Audiencia Provincial de Ourense, que obligó al juzgado instructor a reabrir unas diligencias que habían sido archivadas, al apreciar indicios de imprudencia grave.
La Fiscalía reclama una indemnización total de 294.674 euros para la familia de la víctima, compuesta por su viuda y seis hijos. Por su parte, la acusación particular eleva la cifra a 322.000 euros y solicita cuatro años de prisión. En caso de condena, la indemnización deberá ser abonada solidariamente por el acusado y la aseguradora Allianz, con la empresa propietaria del camión, Extranor Ourense S.L., como responsable civil subsidiaria. La letrada de la acusación habló de “concurrencia de culpas” en un accidente ocurrido en un paso no habilitado para peatones.

