La junta de portavoces celebrada ayer en el Concello de Ourense confirmó el bloqueo total inducido por el alcalde en la Plaza de Abastos. Este se opone a que la Xunta, la Diputación y los placeros financien en su totalidad las obras del nuevo edificio, un proyecto que el Concello, propietario del inmueble, no ha podido llevar a cabo. La reunión, convocada de urgencia tras la petición del PSOE, evidenció la soledad de Jácome, quien pretende ordenar el desahucio de los placeros de la Alameda sin ofrecer una alternativa, en contraste con la postura unánime de PP, PSOE y BNG, que lo señalan como el “único responsable” de que el edificio remodelado siga desocupado.
Reacciones de la Oposición
La respuesta de los tres grupos de la oposición fue unánime en contra del regidor. PP, PSOE y BNG coincidieron en señalar que existe un “consenso” y una financiación millonaria que permitiría finalizar la obra “a coste cero” para el Concello. Además, desmintieron la versión del alcalde, afirmando que el edificio es actualmente “inutilizable”, según el PP, o que “non é funcional”, según el BNG, debido a las “carencias importantes” y la falta de suministros básicos como luz, agua y saneamiento, lo que imposibilita el traslado sin realizar obras.
El PSOE, como convocante de la reunión, insistió en la “urxencia de liberar o Parque da Alameda”. Su portavoz, Natalia González, calificó de “incomprensible” que sea el Concello quien impida la solución “cando hai cartos, hai proxecto e hai vontade”, advirtiendo que el bloqueo de Jácome “está poñendo en risco toda a operación” y condena a Ourense: “Se a Praza e a Alameda continúan como están, o único responsable será o alcalde. Ourense merece solucións, non máis obstáculos.”
Críticas a la Gestión del Alcalde
Desde el PP, la portavoz Ana Méndez fue especialmente crítica con la reunión, lamentando que solo sirvió para “darlle pábulo” al alcalde. Acusó a Jácome de actuar por “obsesión persoal” en detrimento del interés de la ciudad y de “xerar odio” contra los comerciantes, “cando sabe que o edificio rehabilitado non é utilizable sen acometer antes as obras de adecuación que estaban previstas”. Méndez defendió la oferta a coste cero y calificó la prórroga de la concesión como “puro sentido común”, ya que es una posibilidad “recollida no contrato” para que los placeros amorticen su inversión.
El BNG, a través de su portavoz, Luis Seara, sugirió que la negativa de Jácome esconde una intención: “Mudar o modelo actual” de la Plaza. Seara advirtió que el objetivo del alcalde podría ser extinguir la concesión de los placeros, poniendo en riesgo los 286 empleos que genera, para entregar la gestión del edificio a “un único empresario, seguramente próximo a el”. Seara insiste en que los placeros deben irse “canto antes” al nuevo edificio, pero “en condicións que lles permitan traballar” y señala a Jácome por “non atender a razóns” y provocar que la ocupación de la Alameda se prolongue “moito máis tempo”.
Intervención de la Confederación de Empresarios
En medio de este choque político frontal, la Confederación de Empresarios de Ourense intervino pidiendo “mesura y diálogo” y se ofreció a mediar para “facilitar un espacio de entendimiento” que evite la “drástica” medida del desalojo. Jácome, por su parte, se atrinchera en el “convenio”, tildando la oferta de “proposta trampa” y acusando a los placeros de estar “cómodos” en la Alameda. El regidor rechaza la prórroga de la concesión alegando que “non podes compensar a quen xa compensaches” y mantiene su hoja de ruta, que incluye activar el desahucio.

