Los contratos de construcción de barcos en los astilleros privados gallegos representan actualmente un 44% del total nacional. Para encontrar un porcentaje superior, habría que retroceder 14 años, cuando alcanzó el 50% en 2011. El balance del primer semestre de 2025, publicado por el Ministerio de Industria, refleja el buen momento que atraviesa el sector naval, impulsado por los astilleros de Vigo, que cuentan con una veintena de buques en construcción.
Distribución de la cartera de pedidos
Detrás de Galicia, se encuentra Asturias, que posee un 37% de la cartera de pedidos a nivel estatal, seguida del País Vasco con un 18%. La comunidad gallega concluyó la primera mitad del año con 25 barcos de los 61 contabilizados en toda España. Los astilleros Freire, con 7 barcos en construcción, y Armón, con 6, son los que presentan mayor carga de trabajo en la actualidad. Ría de Vigo, antiguo Barreras y ahora en manos de Armón, tiene 3 barcos, mientras que Cardama cuenta con 4. Nodosa, en Marín, suma otros 3 y Blascar, de Ferrol, 2, mientras que Metalships de Vigo no tiene ninguno, según el último boletín de la Secretaría de Estado de Industria.
Construcción para el mercado internacional
Más del 90% de los buques en construcción están destinados al extranjero. Los barcos de Cardama se dirigen a Uruguay, Senegal y Reino Unido; los de Freire a Francia, Canadá, Países Bajos, Arabia Saudí, España y Dinamarca; los de Ría de Vigo a Francia, Islandia y Reino Unido; y los de Armón a Países Bajos, España, Portugal, Reino Unido y Suecia. Nodosa tiene pedidos para Nueva Zelanda, Argentina y España, mientras que Blascar está construyendo para Francia y España.
Proyectos de buques oceanográficos
Los astilleros vigueses están trabajando intensamente en la construcción de buques de investigación oceanográfica. Armón, por ejemplo, tiene dos embarcaciones en la fase final de su construcción, programadas para ser entregadas a finales de este año. Uno de ellos es el ‘Azores Ocean’, destinado a Portugal, y el otro es el ‘Anna Weber-van Bosse’, encargado por el Royal Netherlands Institute for Sea Research (NIOZ) de los Países Bajos, que recientemente visitó el astillero vigués para verificar el estado del buque que se incorporará a su flota científica marina.

