
Un reconocimiento literario significativo
La creatividad y el compromiso social han llevado a Yago Rodríguez Pena, alumno de 1º de ESO del Colegio Los Sauces, a convertirse en el ganador de su categoría en el XIV Concurso de Relatos del Museo Liste de Vigo. Este certamen se organiza anualmente con motivo de la celebración del Día das Letras Galegas, y en esta edición, el joven escritor ha dejado una huella imborrable.
Yago conquistó al jurado con su relato titulado «As 10:02 o mundo deixou de insultar», una historia que imagina un futuro en el que el acoso escolar es erradicado gracias a una legislación internacional. Su propuesta se alinea perfectamente con la temática del certamen, que invitaba a los participantes a redactar un «artículo-deseo», un formato que combina relato y género periodístico, donde los autores debían imaginar situaciones que desearían ver convertidas en realidad.
Una narrativa con impacto social
A través de una narración cargada de sensibilidad y reflexión, Yago aborda una problemática que sigue afectando a numerosos estudiantes. Su relato destaca el poder de las palabras, mostrando cómo estas pueden ser tanto una herramienta para dañar como una fuerza transformadora capaz de construir entornos más respetuosos y solidarios.
El texto de Yago se distingue por su habilidad para tratar un tema complejo desde la perspectiva de un adolescente. Combina creatividad, espíritu crítico y una profunda llamada a la empatía, invitando a los lectores a reflexionar sobre la importancia de prevenir el bullying y promover valores como el respeto, la inclusión y la convivencia positiva, tanto dentro como fuera de las aulas.
Un mensaje esperanzador
El reconocimiento otorgado por el Museo Liste representa un importante premio al talento literario del joven autor, reforzando el papel de la escritura como un vehículo para transmitir inquietudes sociales y generar conciencia entre lectores de todas las edades. Más allá del galardón, «As 10:02 o mundo deixou de insultar» deja un mensaje esperanzador: imaginar una sociedad libre de acoso escolar puede parecer una utopía, pero también es un recordatorio de que cada palabra cuenta y que el respeto sigue siendo una de las herramientas más poderosas para cambiar el mundo.
